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“Los recuerdos en Sarmiento son maravillosos”

Alberto Salvaggio, arquero del Verde durante tres temporadas, tiene el mejor record en la historia del club con 857 minutos sin que le conviertan goles. Junto a LA DEPORTIVA recordó sus años en Junín y el ascenso al Nacional B.

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Sarmiento ha tenido a lo largo de su historia grandes arqueros y uno de los más recordados es Alberto Enrique Salvaggio. El “Loco”, oriundo de Chivilcoy, estuvo tres temporadas en el Verde desde el 3 de agosto de 1991, debutó frente a Atlanta (0 a 0), hasta su último partido el 27 de agosto de 1994 en Rosario ante Argentino que ganó el Verde 2 a 0. Formó parte de un gran equipo que logró el ascenso al Nacional B al ganar el Zonal Sureste, venciendo en partidos de ida y vuelta a Sportivo Desamparados de San Juan, Argentino Oeste de San Nicolás y a San Miguel en la final.
Ese ascenso en la temporada 1992/93 dejó además un record para Salvaggio y para la historia de Sarmiento, ya que aún no ha sido superado. Mantuvo la valla invicta durante 857 minutos, desde la goleada 7 a 1 sobre San Miguel, gol que le convirtió Fiori, estuvo 8 partidos sin recibir tantos en contra: Dock Sud, All Boys, Estudiantes, Almagro, Armenio, Sportivo Desamparados en el octogonal en ambos partidos, Argentino Oeste en el partido de ida y en la revancha en San Nicolás Donatelli marcó el descuento, ganó Sarmiento 2 a 1. Otro dato estadístico para resaltar es que Salvaggio jugó 117 partidos en el Verde y en 47 oportunidades no le convirtieron goles.
En diálogo con LA DEPORTIVA, el “Loco” Salvaggio se sorprendió con algunos datos de su paso por Sarmiento y recordó su época en la institución.
¿Sabías de esta racha en Sarmiento?
Recordaba que había estado ocho o nueve partidos sin que me conviertan goles, no sabía si era en Sarmiento o en Villa Dálmine.
¿Cómo se logró?
Había un gran equipo. Tuve una época hermosa, jugué en ocho clubes y a Sarmiento lo llevo en el corazón. Lo aprendí a querer y ahora por mi función de técnico siempre estoy en contacto con Delfino y hacemos amistosos. Llevo muy presente a Sarmiento donde conseguí ascensos y eso no me lo voy a olvidar jamás.
¿Recordas ese ascenso en San Miguel?
Le ganamos de local a San Miguel y cuando jugamos allá la revancha, había una cola de gente increíble desde Chacabuco, no se podía pasar. Teníamos un gran equipo y logramos cosas importantes en momentos difíciles de la institución. Ángel Sánchez fue el árbitro del partido y siempre lo encuentro y me dice “fue el mejor partido que dirigí en mi vida”. Éramos diez obreros y uno que era la magia, Daniel Cangialosi. Con él nos alcanzaba para ganar. Jorge Stranges también hizo varios goles, el Vasco Olavarriaga un gran jugador, Vigorelli y Nardoni de gran personalidad. Hicimos un gran torneo. Salió campeón All Boys y nosotros ascendimos por el octogonal, dos fechas antes jugamos en Floresta y empatamos 0 a 0. Estuve tres años y medio en Sarmiento, fue un gran paso para mí.
¿Seguis a Sarmiento?
Siempre estoy pendiente. Nosotros vivimos esa época con algunos problemas y ver hoy lo que es el club, que merece jugar en Primera División, me llena de orgullo. Siempre tuvimos buena armonía, era un gran grupo con muchos chicos del club, vivíamos en la pensión. Recuerdo que Mario Finarolli era técnico nuestro y se va a Douglas de Pergamino. Ganan 10 partidos y empatan 1, y nosotros antes de jugar con ellos perdimos 3 a 0 con Gimnasia de Jujuy. Fuimos a Pergamino y con cancha llena le ganamos 2 a 1, son partidos que te quedan en la memoria, un clásico.

Arriba: Gustavo Vigorelli, Alberto Salvaggio, Gastón Merlo, Gustavo Olavarriaga, Máximo Nardoni, Ariel Giangualano y Sergio Grossi. Abajo: Ernesto Pereyra, Oscar Morales, Daniel Cangialosi y Jorge Stranges.

¿Anécdotas tenés muchas en Sarmiento?
Ese partido con Douglas, porque fuimos a jugar medio regalados. Mario Finarolli era nuestro técnico y se fue a Pergamino. Recuerdo que llegamos allá y andaba un avión pidiendo a la gente que vaya a la cancha, que se jugaba el clásico y la cancha estaba llena. Empezamos perdiendo 1 a 0 y lo dimos vuelta con goles de Cadile y Daniel Cangialosi. Fue terrible, lo necesitábamos. Teníamos un grupo excelente y compartíamos muchas horas juntos. Un momento inolvidable. Siempre hablo con Daniel (Cangialosi) o con (Ernesto) Pereyra.
¿Fue una época difícil en lo económico?
Muy difícil. Cuando fuimos a jugar con All Boys, que no cobrábamos, dijimos ¿qué hacemos? ¿Paramos? Y saltó el “Flaco” Nardoni y dijo “tenemos que jugar, por nosotros”, y yo manifesté lo mismo “juguemos por la gloria, por nosotros”. Sabíamos que éramos mucho más equipo que All Boys pero empatamos. Los recuerdos en Sarmiento son maravillosos. Había problemas económicos pero los dirigentes hacían un gran esfuerzo.
¿Te sorprendieron las estadísticas que te dimos sobre tu paso en Sarmiento?
La verdad increíble, no lo puedo creer. Pasame la nota para guardarla porque esto no está en ningún lado (risas). De 117 partidos en 47 no me hicieron goles porque teníamos una gran defensa. Vigorelli era una bestia, te mataba, te asesinaba, yo le decía “el sordo”, el “Vasco” Olavarriaga que pintaba para crack, era un gran equipo. “Chachá” Silva que llegó de Newell’s y jugaba lindo, el “Flaco” Nardoni un jugador muy inteligente desde lo táctico y una persona excelente, tenía buena relación con él y me cayó muy mal lo que le pasó, el “Flaco” Merlo y Pereyra tenían un ida y vuelta bárbaro. El desequilibrio lo generaba Daniel Cangialosi, nunca sabias para donde salía, era un jugador estupendo. Los resultados pueden llegar si tenes un buen equipo, pero si logras un buen grupo podes conseguir cosas importantes. Sabíamos que nos habíamos armado bien y que podíamos pelear por el ascenso.
¿Fueron buenos años para vos?
Sabíamos que nos habíamos armado bien y que podíamos pelear por el ascenso. Yo tenía mi familia en Chivilcoy y mi viejo escuchaba por LT 20 Radio Junín, un gran recuerdo.

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