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Los escribanos buscan alternativas ante la parálisis inmobiliaria por restricción al dólar

Buscarán reunirse con funcionarios nacionales para proponer una serie de herramientas que ayuden a morigerar los efectos de la medida

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Las últimas variaciones del dólar y las nuevas restricciones cambiarias complicaron aún más el ya «deprimido» mercado inmobiliario. Desde el Colegio de Escribanos bonaerense afirman que las operaciones se frenaron y que existe incertidumbre en torno a las medidas del Banco Central.

En este escenario, adelantaron que buscarán reunirse con funcionarios nacionales para proponer una serie de herramientas que ayuden a morigerar los efectos de la medida y dar seguridad sobre la veracidad de los boletos de compraventa para que terminen por habilitar la adquisición de la divisa extranjera para operaciones inmobiliarias.

«El mercado ya se mostraba en baja, el dólar al moverse siempre paraliza el sector por un tiempo. Y en ese contexto, la disposición del Banco Central frenó el 90% de las operaciones que estaban en marcha», explicó a DIB el presidente del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, Ignacio Salvucci.

«A esto se suma una circunstancia natural de aquel que tiene el dinero y que cuando se mueve el dólar cree que a futuro va a para comprar algo mejor. Esa es una de las visiones más nocivas que existen y genera un impulso negativo», afirmó.

El escribano advirtió que muchos compradores tenían el dinero en plazos fijos en pesos a la espera de poder adquirir los dólares para concretar la operación porque hubo una «invitación a permanecer en ese escenario» hasta último momento y hoy se ven perjudicados por las nuevas restricciones al tipo de cambio.

Es que la reglamentación publicada por el Banco Central limitó la compra de dólares para concretar operaciones entre residentes. Así, quien quiera hacerse de una propiedad debe contar con la totalidad de los dólares necesarios para adquirirla o, como máximo, recurrir a los US$ 10.000 por mes, que es el monto permitido para comprar en concepto de atesoramiento.

«Lo que a los funcionarios les preocupa es que se fabriquen boletos de compraventa falsos para extraer dólares del circuito», señaló Salvucci. «Entendemos esa preocupación pero hay formas de comprobar la veracidad de un boleto: distinguir aquellos boletos en los que ha habido una intervención, es decir, si tiene firma certificada por escribano, si ha sido sellado en el Banco, si hay alguna escritura que lo referencia, entre otras. Todos esos actos tienen asegurada su fecha cierta», dijo a esta agencia.

«Los escribanos podemos trabajar junto a las autoridades y podemos ayudar a diseñar los procedimientos adecuados para la concreción de la compraventa de inmuebles sin comprometer el mercado de capitales», finalizó. (DIB) MCH

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