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Los cambios en la Policía bonaerense

Escribe Andrés Rosa (*)

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Si partimos que el primer jefe de esta gestión provincial fue Pablo Bressi, hombre elegido por la embajada de EE.UU. y patrocinado por la DEA, hoy resulta más que positivo que cuatro mujeres formen parte de la cúpula de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Constituye un avance y todo un desafío que la comisario mayor Sandra Elizabeth Roncallo haya pasado a la Superintendencia Seguridad Región Interior Centro y ascienda a comisario general. Además de la flamante jefa, la fuerza ya cuenta con las comisarios generales Marcela Martí (Superintendencia de Seguridad Local), Liliana Pineda (Superintendencia de Políticas de Género) y Cristina Raberta (Superintendencia de Policía Científica).

Ahora bien, la seguridad es una cuestión política, entendiendo por política de la seguridad pública al conjunto de estrategias e intervenciones públicas implementadas por diferentes actores estatales y sociales, a los efectos específicos de abordar y resolver conflictos que lesionan los derechos y las libertades de las personas. Lo central es, que la policía (uno de esos actores, no el único) siempre debe estar subordinada al poder político, ya que este es el que debe fijar su doctrina, su organización y funcionamiento. Esto históricamente constituyó una cuestión problemática, cuyo nudo siempre ha estado entre esta subordinación política y la autonomía institucional que las policías detentan frente al poder político.

La política se debe una verdadera reforma policial, que implica un cambio que va más allá de estos relevamientos en la cúpula, si en verdad lo que queremos es conformar un sistema de gestión democrática de los conflictos.

Hasta acá, a la política no le ha interesado dar este debate, modificar este statu quo, quizás porque entiende que esto lleva mucho tiempo y no da votos.

Este estado de situación lo ha mantenido tanto el progresismo como la derecha. Hay una continuidad en esta visión conservadora, en no querer dar esta discusión, problematizar la teoría de la autonomía policial.

La modernización policial, más que un imperativo político-cultural, es un requisito necesario para consolidar nuestra democracia.

(*) Concejal Compromiso por Junín. Presidente de la Comisión de Seguridad en el HCD de Junín.

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