Los adultos mayores y los niños, los más afectados por la pandemia
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Los adultos mayores y los niños, los más afectados por la pandemia

La Lic. Pavón resaltó que “el haber interrumpido en forma abrupta nuestras actividades habituales desencadenó en nuestro aparato psíquico un bagaje de recursos que hubo que sacar a la luz”.

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Por Redacción Grupo La Verdad

La pandemia ha afectado seriamente a muchas personas y ha dejado serias secuelas psicológicas cuyo tratamiento es preocupación por los distintos perfiles que presentan las afecciones de acuerdo a la franja social que se aborda.
“La pandemia nos dejó y nos va a seguir dejando secuelas, porque aún no finalizó. Desde el año pasado tuvimos una interrupción en nuestros hábitos cotidianos. En los niños y adolescentes se notó principalmente en la presencialidad en la educación, lo que repercutió en las familias y alcanzó a todos los grupos etarios” señaló Romina Pavón, Lic. en Psicología, que realiza un doctorado en Psicología en Neurociencias Cognitivas en la Universidad Maimónides.
“Las mayores afecciones se notaron en los grupos más polares: adultos mayores y niños menores” aunque en “todos los grupos hubo consecuencias”.
Los adultos mayores fueron afectados “por tener un aislamiento más profundo y muchas veces tienen enfermedades preexistentes que han avanzado en los deterioros cognitivos porque ha habido una suspensión de sus terapéuticas agravados, en muchos casos por la falta de socialización y la actividad física”, indicó.
En el caso de los adultos de edad media aparecerían los menos afectados aunque “en muchos casos se notan problemas de ansiedad por la sobrecarga de virtualidad, con adaptaciones en lo laboral y en su trato familiar”.
También en el caso de los adolescentes han sufrido porque “se han tenido que desprenden de su grupo de pares”, manteniendo la vinculación por medio de la virtualidad pero se “ha visto afectado todo lo que es el juego que incide en la creatividad y los apegos, los que no se han podido dar de una manera completa”.
“El haber interrumpido en forma abrupta nuestras actividades habituales desencadenó en nuestro aparato psíquico un bagaje de recursos que hubo que sacar a la luz con aprendizajes y recursos propios, para poder adaptarnos”, explicó.

RECUPERACION
En el caso puntual de esta pandemia “uno no puede hablar de tiempo de recuperación porque todavía no salimos”.
Pavón indicó que “lo apreciable es que están bajando nuestros niveles de tolerancia, por lo que aparecen muchos factores como la irritabilidad, los trastornos del estado de ánimo, lo que genera conflictos en distintos ámbitos como la familia, a nivel laboral y social”.

MIEDOS
La apertura de las actividades no deja de lado los miedos de las personas. “Deberemos trabajar en la adaptación de los procesos de vinculación. Será volver a una normalidad paulatina, porque que se liberen todas las restricciones no es garantía de que los trastornos o afectaciones que aparecieron dejen de estar”.

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