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La víctima y sus derechos

Los cambios en el Código Procesal, el protagonismo de la víctima en los procesos penales, las necesidades instrumentales del Poder Judicial y la debate por la despenalización del aborto fueron abordados por el docente universitario, abogado penalista y ex magistrado del Departamento Judicial Junín durante 25 años, Dr. Juan Esteban Garelli.

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Con la experiencia que suma luego de haber sido Juez Penal hasta 1998 y luego integrante el primer Tribunal Criminal Oral del Departamento Judicial Junín, conoce no sólo el funcionamiento de la justicia penal sino además, los cambios que se han ido sucediendo.
Al analizar la actual reforma al Código, el Dr. Juan Esteban Garelli entiende que la de 1998 “sin dudas que fue mucho más profunda. Ahora se trata de ir corrigiendo, retocando algún tipo de aspectos más de orden instrumental.
Aquella “fue sustancial, aún cuando el sistema de oralidad estaba previsto para un tipo de delito como lo es el homicidio doloso, el resto era juicio escrito y quien absorbía las funciones era el Juez penal que instruía, decidía detenciones o excarcelaciones preventivas, condenaba o absolvía y si condenaba, tenia a su cargo la ejecución de la pena.
Luego se “separó la función de instructor en fiscalías, un juzgado de garantías que controla la primera etapa de instrucción y la decisión a cargo de un tribunal en debate oral o juzgado correccional en delitos de su competencia”.

Universidad Siglo 21

PROTAGONISMO A LA VICTIMA

Uno de los aspectos centro del debate es el lugar que ocupa la víctima en todo proceso y el Dr. Garelli entiende que “ha habido un avance impresionante sobre el tema de la víctima”, desde “que era meramente un particular damnificado con intervención acotada en la etapa de instrucción para pedir un embargo o algún tipo de pruebas” y “sin participación activa en juicio oral”.
“De esa originaria limitación – añadió- ha habido un crecimiento importante de la victima que prácticamente puede impulsar la acción ante el desistimiento del fiscal.
“Pueden ofrecer pruebas, plantear modificaciones de encuadramientos aunque no siempre se hace o se interviene porque generalmente el particular damnificado acompaña la actuación natural del fiscal”.
“Ha habido una transformación total y de alguna manera vino impulsado con la reforma (de 1998), porque por primera vez se empieza a plantear que el Estado había como desplazado a la victima, sustraído su intervención porque dijo la victima soy yo. Le dejaba al damnificado la posibilidad de una actuación de acción privada o en algún tipo de delitos muy especiales”.
Por ello, aclaró el Dr. Garelli que “tiene que ser muy meditado porque el fiscal es el representante de la víctima. Uno puede decir que representa los intereses de la sociedad pero en el caso concreto representa a la víctima “.
De todas formas, todo “viene de la mano de una situación muy coyuntural, la inseguridad que es un grito que existe dentro de la sociedad donde se buscan respuestas para poder atenuar la gravedad de la situación”.

ASPECTOS INSTRUMENTALES

El Dr. Garelli entiende que en la actualidad, a la justicia “le falta mejorar aspectos instrumentales, organizativos. Cubrir juzgados, vacantes desde hace años”.
Con ese panorama, “alguien tiene que estar supliendo con sobre carga de sus propias tareas y funciones” y es donde habría que “hacer alguna reflexión, para ver como se diseña el mapa de la administración de justicia porque se multiplican los órganos de investigación, unidades fiscales que se van sumando en pro de una mejor instrucción más velocidad, perseguir mayor cantidad de delitos” Incluso menciones de tipo temáticas como para que se vayan especializando los fiscales. Hay toda una ampliación en todo esto. Pero por otro lado lo que no existe es simetría en los órganos de juicio”.
A modo de ejemplo lo que viene sucediendo en los juzgados Correccionales donde el cúmulo de trabajo es mayor aún si se tiene en cuenta que uno de los tres que integran el Departamento Judicial Junín está acéfalo. “Uno ve que se hace un cuello de botella y hay que buscar racionalidad, equilibrio, para poder tener una mayor respuesta”.

DESPENALIZACIÓN, SÍ O NO

“No sé si la sociedad estaba pidiendo que se instale el debate sobre la despenalización del aborto” sostuvo ante la requisitoria periodística el ex funcionario del poder Judicial.
Y ello debido a que “se fue ampliando la posibilidad de declarar no punibles algunos procesos interruptivos como en casos de violación”.
El tema es que “los fallos de la Corte han tendido a habilitar la no punibilidad para ese tipo de supuestos. La previsión es la justificación de la interrupción para algunos supuestos donde existe un estado de colisión con la vida de la madre y hay que ver hasta donde llegamos, fuera de esos supuestos, se puede revistar la protección punitiva de la vida del feto”.
“Creo que es válido plantear y analizar una cuestión sociológica dado que hay muchas situaciones de abortos clandestinos que se podrían evitar si existiera, pero todo eso implica una visión distinta a la que tenemos. Implicaría el reconocimiento por parte de la madre a disponer de la vida que tiene incorporada”
Por otro lado “también es cierto que ha habido modificaciones dentro de la sociedad donde debe analizarse sin hipocresías todo el tema de la disponibilidad. Hay que debatirlo. Creo que tienen que concursar sobre una mesa las valoraciones en pro y en contra, con nivel, con altura, pero sobre todo destacando que el derecho penal protege bienes. Su misión es la protección de bienes que se estiman valiosos. Esa es la finalidad entonces, poder establecer con profundidad la necesidad de mantener o no esa protección.
Planteado el debate, la pregunta al ex funcionario fue si se debía mirar como un fracaso o como un avance de la sociedad el debate planeatado.
Entiende el Dr. Garelli que “ese es el núcleo de la cuestión. Al l no poder resolverlo por otras vías, tenemos que llegar a incriminar una conducta. Me parece que por ahí es desacompasado”
“No podemos olvidar que el sistema penal es la traducción de una cultura dentro de la sociedad compuesta por vivencias, valoraciones, creencias. Por toda una situación en la que conviven raíces con contenidos tales como el ético, religioso, con lo que de alguna manera pedimos, en un mundo despojado de un montón de cosas e impregnado de un avance tecnológico que pone en crisis y tiene que permitirnos ver qué tiene que ver el derecho penal con el instrumento punitivo, con la solución de estos problemas y preguntarse si no pasa por otro lado”.

Haciendo Obras 2

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