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La rosa… La Pascua …

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La luna permanecía toda pintada de plateado.
Las estrellas estaban suspendidas en el cielo de la noche.

Universidad Siglo 21

El viento, el viento, no soplaba.
Era una noche hermosa.
El otoño despertaba.
Decidí ir a tomar un café.

Había poca gente en el lugar donde fui.
Me senté en un lugar apartado, para dejar “volar” mi pensamiento, mientras el aroma del café inundaba mis sentidos.

De pronto algo me llamó la atención: una pareja cerca de mi estaban hablando, muy concentrados, el amor flotaba en el aire.
La mesa, un bello mantel, cubiertos y platos finos, tres copas frente a cada uno, una para el vino, otra más pequeña aspiraba a hacerse llena de champaña, otra marcaba el rumbo del agua.
Había en un rincón dos “rosas rojas” que asomaban de un bello jarrón, que quedaba opacado por la belleza de las rosas.

De pronto “pluf”, el champaña es destapado, las copas son llenadas con el preciado líquido, aunque las burbujas juegan su juego.

La mujer toma la “rosa roja” y la introduce en la copa de champaña hasta mojar todos sus pétalos, y se la da de tomar a su amado, él la chupa absorbiendo el líquido y el aroma de la flor.
Y ella hace lo mismo.
Oh, ¡el amor, el amor, el amor esa palabra…!

Resurrección
Si yo dijera (en el nombre del Señor) van a tener más vida, ¡una vida más larga! ¿Vale la pena?
Seguir con los mismos dolores, con los mismos problemas, con los achaques de salud…
¿Vale la pena vivir 200 años más?
Entonces, ¿Qué es?
Jesús nos ofrece una vida nueva. No una vida más larga. En esa vida no habrá ninguna necesidad humana, no habrá comida, ni sufrimientos, ni dinero… sólo viviremos el amor intenso, eterno, para siempre. Y como lo único que no tiene límites en la vida es el amor, el será infinito.
El me mira y me hace vivo, yo lo miraré y viviré.
Allí podre estrecharme en un abrazo con mis seres queridos, que ya han partido…
El gran desafío de la Fe es creer en la resurrección, porque si yo no creo en la Vida, la vida me pasa por encima, y si yo no vivo para lograr la vida, entonces.
¡Para qué “miércoles” vivo!

Reflexión
Al celebrar y comenzar a creer en el Misterio Pascual, te invito a que tomes tú “rosa”.
Allí está tu vida, con todo lo que significa: tus problemas, tus crisis, tus dolores, tus enfermedades… en fin todo.
Y te dejes embriagar por el “vino nuevo” que trae Jesucristo a tu vida.
¡Deja que Jesús llene tu corazón con su presencia!
Durante un tiempo me pregunté qué sería de las “rosas” de la historia del amor de la pareja.
Aún que yo sé que la “rosa” empapada de champaña duró más, permaneció más tiempo con vida.
Que la “rosa” de tu vida permanezca siempre bella y alegre porque ha sido regada con el amor que Jesús tiene para darte.

¡¡¡ Feliz Pascua!!!

Padre Víctor Roncati.
Parroquia San Ignacio de Loyola.

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