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La esquina del ex Supermercado Mastromauro cambia su fisonomía

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La ciudad crece y los escenarios cambian, los procesos de reformas se repiten y llegan, inclusive, hasta la principal arteria comercial de Junín.
Un edificio que resultó emblemático para miles de junienses de todas las clases sociales ya no tendrá la fisonomía que varias generaciones supieron conocerle.

Fuentes allegadas a este medio hicieron saber que el espacio sería alquilado (hay al menos tres oferentes), aunque no trascendieron mayores precisiones acerca del proyecto. La obra en principio incluiría un “reacomodamiento general” del lugar y la separación total de lo que era el depósito del supermercado, con acceso por 25 de Mayo.

Por estos días comenzaron las primeras tareas de refacción “visibles” luego que dejara de funcionar allí un supermercado de capitales de origen asiático, tras una serie repetida de inspecciones y clausuras. Sobre mediados de 2016, luego de 50 años de trabajo, funcionaba allí el Súper 1, ex Supermercado Mastromauro, la sucursal más representativa de la firma por haber sido el primer autoservicio de la ciudad. En ese entonces la empresa fue vendida a supermercadistas de nacionalidad china.

Un espacio de cambio de hábitos
En 1963 Mario Mastromauro realizó un curso de supermercadista en Dayton, Estados Unidos, y el 9 de noviembre de 1964 se inauguró oficialmente “Supermercados Mastromauro S.A” en la actual esquina de Roque Sáenz Peña y 25 de Mayo. La empresa familiar remontaba sus orígenes en Junín a principios del siglo XX, habiendo pasado anteriormente por varias direcciones comerciales.

Aquel año 64 Junín se revolucionó con un nuevo sistema de comercio. En pleno centro de la ciudad se instalaba un local donde el público podía hacer sus compras de almacén -como se decía en aquellas épocas- sin que nadie lo atendiera. El comprador iba, elegía lo que necesitaba en largas estanterías que estaban ubicadas en el medio del salón, y después pasaba por la caja para abonar. El mostrador dejaba de existir y el almacenero ya no preguntaba qué se buscaba.

El nuevo sistema de compras se comenzó a conocer con el nombre de “autoservicio”.

Su artífice fue el propio Mario Mastromauro, un almacenero de ley, un almacenero de pura sangre que puso en marcha un nuevo sistema de comercialización que recién comenzaba a dar sus primeros pasos en la por entonces Capital Federal. Un pionero que cambió la historia de atender en Junín.

Testigos de aquellos meses del año 64 comentaban que la desconfianza ante la nueva propuesta comenzó a transformarse en novedad competitiva, ya que la gente podía comprar a mejores precios en forma mucho más rápida y cómoda que en los conocidos almacenes.

Mientras Supermercado Mastromauro crecía al transcurrir la década del 60, la ciudad y la región también incrementaban su movimiento.
El sistema de chequeras fue otro hito marcado por este supermercado juninense. Los habitantes de la ciudad de Junín comenzaron a tener la posibilidad de comprar sin llevar dinero. Fue una innovación que dejó marcadas sus huellas.

Con la década del 90 se inició una nueva etapa de comercialización en todo el país y la llegada de grandes competencias comenzó a generar un cambio estructural en el rubro, al que la firma local enfrentó manteniendo su constante evolución, siempre tratando de ofrecer más y mejores servicios al consumidor, agregando mayor variedad y -muchas veces- sacrificando beneficios para poder competir ante empresas que, posteriormente y con el andar del tiempo, dejaron a la vista estructuras económicas inviables.

Lo que vino después es ya historia conocida. Concentración de capitales, quiebre de pequeños y medianos empresarios, y llegada de emprendimientos con capitales de origen asiático.

Junín, en ese contexto, perdió la identificación con una esquina que durante más de 50 años fue un símbolo para la ciudad.

La ex Casa Lancestremere

Otra esquina emblemática del centro de la ciudad, Arias y Sáenz Peña, también se encuentra en obra. Allí supo funcionar durante años la Casa Lancestremere, para dar paso luego a diferentes emprendimientos comerciales y de servicios. Hasta hace pocos meses se emplazaba allí un típico café juninense.

En el transcurso de este año la esquina empezó a ser remodelada casi por completo. Allegados a La Verdad hicieron saber que las obras seguirán, y que todavía no está claro qué destino tendrán. “Puede que se subdivida, o si aparece algún interesado se puede alquilar completamente. El local es enorme, son alrededor de 400 metros cuadrados”, hicieron trascender.

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