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Julio Aro: “Las personas somos las que perdemos la vida”

El veterano de Malvinas brindó una charla para los internos de la UP 13 ayer por la tarde y habló sobre la identificación de los soldados caídos.

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Julio Aro es un excombatiente de Malvinas que, junto al militar inglés Geoffrey Cardozo, trabajó en el reconocimiento de los soldados argentinos caídos en la guerra.

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“El 2 de abril del 2008, fui a buscar a mis compañeros que habían sido enterrados en el Cementerio de Darwin, pero no los encontré. Estaban debajo de placas que decían ‘soldado argentino solo conocido por dios’. Por eso empezamos a ver de qué manera devolverles la identidad. En 1982 no teníamos placas identificatorias y, si me hubiese quedado allá, hoy sería un NN”.

Identificación de los cuerpos
“A partir de ahí, en octubre del 2008, cuando creamos la fundación No me olvides, empezamos el proyecto ADN e Identidad Compartida y les preguntamos a las mamás si querían saber dónde estaban sus hijos. Todas contestaron que sí. La intención era unir al gobierno argentino con el inglés, buscar a los padres que nos podían ayudar, sumar a la Cruz Roja Internacional. Hubo un equipo muy importante para armar este grupo gigante”, contó Aro.

Luego detalló: “Se exhumó cuerpo por cuerpo, se cavó y se buscó debajo de cada cruz. Se llevó todo a un laboratorio donde se revisaron, analizaron y sacaron muestras óseas para guardarlas y compararlas con las muestras sanguíneas. También se encontraron pertenencias, como anillos, cadenitas, que fueron entregadas a los familiares”.

Además, agregó que “fue el mejor equipo del mundo” el encargado del reconocimiento de los soldados caídos. Está integrado por el coordinador de la Cruz Roja Internacional, Morris Tidball-Binz, el equipo argentino de Antropología Forense y contó con avanzada tecnología.

Nueva campaña
Aro explicó que la semana que viene se identificará al soldado número 92, pero que falta reconocer a 31 héroes más. Por esta razón necesita contactarse con sus familiares: “Estamos haciendo una campaña en la que le pedimos a artistas y ciudadanos que graben un video en el que digan que estamos buscando a familiares de aquellos compañeros que no fueron identificados. De ser así, queremos que se comuniquen con la fundación No me olvides”.

Viajes posteriores a Malvinas
“Llevo mi octavo viaje. El primero fue en el 2008, cuando digo que fui a buscarme. En los ocho viajes que hice fui a buscar al Julio Aro que había dejado en el ‘82, nunca lo pude encontrar íntegro. Me cambió por completo. No hay acción bélica que no modifique a alguien, porque son muchas las cosas que pasan por la cabeza de un ser humano y salir de ese conflicto es muy fuerte”, expresó.

Reinserción
Por otro lado, habló del regreso a casa después de la guerra: “Fue muy difícil. Quería hacer algo que me sirviera y me encantaba la carrera de profesor de educación física. Pude recibirme, trabajo de lo que me gusta y eso hace que uno se fortalezca. Todo lo que hago con la fundación son cosas que amo”.

Apoyo de las madres
“Esas madres que siempre están en silencio lo único que quieren es saber dónde están sus hijos. Las querés ayudar porque no los tienen y después viene la recompensa. Perdí a mi mamá y todas me llamaron. Es muy emocionante y conmovedor sentir ese afecto de las madres de mis compañeros”, contó emocionado a La Verdad.

Su relación con Cardozo
El excombatiente recordó cómo conoció al militar británico Geoffrey Cardozo: “No hablo inglés y cuando fui a Londres, en 2008, me lo presentaron como traductor. Un día, antes de volver, me contó que juntó los cuerpos, los puso en bolsas blancas y los sepultó. A partir de ahí somos amigos y empezamos a trabajar juntos para lograr las identificaciones”. Además, recibieron la distinción “Dos rosas por la paz”, hecha por Juan Carlos Pallarols con material bélico.

Premio Nobel de la Paz
Por su parte, la Universidad Nacional de Mar del Plata postulará a Julio Aro junto a Geoffrey Cardozo para el Premio Nobel de la Paz. Con respecto a esto afirmó: “Lo tomamos como una locura. Nosotros ya lo ganamos. Acompañar a esas mamás a las tumbas y que te digan ‘gracias hijo’ es irrepetible, no lo tiene nadie. Por supuesto que si la universidad logra que estemos nominados es una caricia. Pero hay un montón de madres y compañeros que estamos representando. Esto quiere decir que, por más palos en la rueda que nos pusieron, hicimos las cosas bien”.

Haciendo Obras 1

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