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La Deportiva

Jennifer Briccola y su pasión por el motociclismo

Junto a LA VERDAD DEPORTIVA compartió su inicio en este deporte, el balance de los torneos que llevó a cabo y los sueños que tiene.

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Por su manera de dialogar, desde un comienzo se advirtió que lleva al motociclismo en su ADN. Esto no es un detalle menor, ya que su padre también es un apasionado por las motos. Ella es Jennifer Irina Briccola, la única chica que hoy por hoy está corriendo en motos en el torneo de verano del Junín Moto Club.

La juninense, que nació el 25 de abril de 1997, compartió junto a LA VERDAD DEPORTIVA su inserción en este deporte, el balance de las competiciones y los sueños que tiene.

Su inicio

Sobre sus inicios en el motociclismo, expresó que “empecé a correr porque a mi papá Carlos de joven siempre le gustaron las motos, también corría de chico y yendo a mirar todas las carreras los fin de semanas, un día le dije que me arme la moto, porque me gustaba y que estaba preparada para correr. Él y mi mamá Liliana Galeano no querían porque era chiquita y tenían miedo que me caiga o me haga mal. Pasaron tres años, le volví a decir, me dijo que sí y así empezó todo. Mi papá me acompañó siempre a todos lados.

Arranqué hace tres años atrás a probar a andar en moto en Bragado, con un chico Daniel Zaga que corría con una 125 y me enseñó a girar y me fue explicando todo para ir preparándome porque yo no tenía ni idea. Me inicié en Bragado porque era la única pista donde corrían con motos en la zona y las otras me quedaban muy lejos”.

Preparación

Seguidamente la piloto hizo referencia a la preparación de la moto y a su entrenamiento diciendo que “la moto en el comienzo la preparó mi papá Carlos con todo el esfuerzo. Ahora tenemos un equipo para nosotros y estamos corriendo con un preparador, que es Hugo D´Angelo. También colaboran Pablo Grill, mi tío Elio Galeano, y mi hermano Jonathan Bríccola.

En mi caso, entiendo bastante de mecánica y me sirve para saber cuando no anda o está fallando la moto.

Cada dos o tres días vamos a girar al Parque Ecológico y también salgo a correr. Mi papá me acompaña para que tome experiencia y hace las veces de entrenador”.

Balance

En relación a las anteriores competiciones donde corrió dijo que “antes corría en una categoría menor que era mas lenta 50cc Clase 1, terminé ese campeonato y me pasé a una categoría más rápida, que es 55cc Libre. En el anterior campeonato terminé séptima y siempre estuve dentro de los mismos puestos, cuarta, quinta, sexta y hasta he llegado tercera.

En Bragado tuve buenos resultados, salí segunda y tercera en algunas carreras. Ahora estoy en una competición mas rápida, van más fuerte y hay muchas motos. Estamos corriendo entre quince y veinte motos”.

Actualidad

Por último hizo énfasis en su actualidad deportiva y expectativas de cara a lo que viene enunciando que “empecé el campeonato de Invierno en el Junín Moto Club, lo terminamos pero no tuvimos mucha suerte porque en ese torneo la moto no anduvo bien. Actualmente empezó el de verano y nos está yendo bastante bien, le voy a seguir metiéndole para adelante todo lo que mas pueda.

El último fin de semana no tuve suerte porque se rompió la moto cuando venia quinta en la final; en la primera fecha arrancamos bien, cuarta en la serie y sexta en la final La idea es seguir y mantener ese puesto para llegar a una buena ubicación en el final del campeonato de 55cc Libre”.

Jennifer corre con la moto número 20 en el certamen del Junín Moto Club.

Se cruzó el perro…

Entre las anécdotas que tiene en su corta trayectoria en el motociclismo Jennifer contó lo que le pasó en Bragado: “La carrera que más me quedó grabada es cuando me caí porque se había cruzado un perro en el medio de la pista en Bragado. En ese momento el banderillero no supo correrlo, lo asustó y se metió en la pista. Me pegué un golpazo terrible y la saqué barata porque me podía haber quebrado. En esa carrera terminé quinta”.

Irina

También Jennifer explicó sobre su segundo nombre “me lo puso mi hermano por el famoso grito de Batistuta luego de festejar un gol dedicándoselo a su esposa Irina”.

Vale recordar que vistiendo la camiseta de Fiorentina y después de marcarle un gol al poderoso Milan por la Supercopa italiana, Batistuta le gritó a una cámara de televisión el 25 de agosto de 1996 “Irina te amo”, una frase que recorrió el mundo.

Sueños de 125

También habló de su ídolo y lo que viene, señalando que “soy de mirar muchos pilotos, como por ejemplo a Valentino Rossi que lo admiro como corredor y es mi ídolo. También en las carreras observo a los demás pilotos y ahí sigo aprendiendo.

Me gustaría acostumbrarme y tener más confianza con mi moto para aprender más y después poder largarme a una 125 que me gustan mucho. Pretendo animarme a probar en una moto de esa. Hacer experiencia en las más chicas y después saltar a esa categoría. Hasta que no suba a una 125 no voy a parar”.

Rodeada de varones…

Respecto al habitual entorno masculino de este deporte, la corredora señaló que “para mí fue complicado entrar en el motociclismo porque eran todos varones. No sabía como lo iban a tomar, no tenia miedo pero sí desconfianza. Por otro lado, para mi familia fue un orgullo y una alegría bárbara, porque fui la única mujer que se animó entre tantos hombres, encima era chica y los demás tenían de veinte años en adelante. Ahora me respetan y cada cual hace la suya en la pista.

Mis amistades con respecto al ingreso al motociclismo, al principio se sorprendieron y les pareció raro porque es un deporte de riesgo y al ser la única chica no lo entendían. Después cuando pasó el tiempo se fueron acostumbrando y ahora me acompañan, me van a ver a las carreras y me apoyan”.

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