Seguinos en
Radio Junin
Radio Junin

Deportes

Javier Torres Ferraro: “El polo es una pasión”

El polista de La Agraria, que jugó en Ecuador la temporada pasada, dialogó con LA DEPORTIVA sobre el deporte, sus inicios en el mismo, la oportunidad de trabajar afuera del país, lo que significa la actividad en su vida, además entre otros temas el profesional habló sobre su petisero, su puesto y sus próximos desafíos.

Publicado

el

El polista profesional Javier Torres Ferraro, que vive en La Agraria y que en el 2018 jugó en Ecuador dialogó con LA DEPORTIVA sobre cómo comenzó en el deporte, la oportunidad de trabajar afuera del país y sus próximos desafíos.

En el inicio de la nota Javo, como lo llaman sus amigos, explicó sobre sus inicios que “no vengo de familia de polista, empecé todo desde abajo. Mi familia es de La Agraria, de parte de mi mamá y son todos fierreros, es más mi primo hermano es Adrián Fulcheri y a mí siempre me gustó el caballo y la vaca. Nací en Buenos Aires y vinimos acá cuando tenía 7 años, pero pasaba mucho tiempo en la campo con mi abuelo, mi mamá nació y se crio en La Agraria. De chiquitos para jugar al Polo, de taco usábamos un palo de escoba y le poníamos una maderita en la punta y de bocha teníamos una pelota de tenis”.

Luego siguió: “Mi caso es atípico porque me gustaba el caballo, lo criollo, nuestras costumbres. Un amigo mío me presenta a Pierrou Gassiebayle, un tipo que era muy conocido por su forma de jugar y de la noche porteña”.

“A mí me gustaba el Pato, que es el deporte nacional, pero acá no había. Fui a probar con el Polo y me gustó en el Rancho El Tata. Fui a ver una práctica, después me llevé los caballos y empecé. Conmigo también arrancó un chico que después se fue a Buenos Aires, que es el único lugar donde no fui a jugar, después fui a toda la zona. En la zona comenzás con el Polo de estancia, te van invitando. Terminé en el Tata Ranch con Martín Gassiebayle, tuve la suerte de jugar con él y sus hijos, con un polo muy lindo”, expresó el polista.

UNA PASIÓN

Con respecto a lo que significaba el polo en su vida, Javier Torres Ferraro resaltó que “como te dije a mi me gustaba el Pato, pero el Polo para mi es una pasión, es el medio mío de trabajo, es todo, no me veo haciendo otra cosa, que no sea jugando o haciendo caballos. El polo es un medio de vida”.

ECUADOR

El juninense tuvo la posibilidad de competir en el 2018 en Ecuador, al respecto comentó que “se da por un ex patrón mío, que me escribió y me dice que necesitaban una persona para jugar unos torneos y que le haga unos caballos nuevos. No lo pensé mucho, porque yo no había viajado en el 2018, me faltaba para la temporada y fui. En cuanto a lo monetario es sumamente distinto a lo que es la Argentina. Te va bien monetariamente y es un mundo que la gente sueña, por otra lado acá dejamos los afectos, que es más importante”.

Al ser consultado sobre cómo es el Polo en Ecuador contó: “Este año en Ecuador había un Polo bastante movidito, las generaciones viejas juegan muy abierto y los que tienen 20 años quieren hacer el Polo cerrado porque son muy taqueadores, a esos le quitas la bocha y ya está”.

Después agregó que “es divertido, es un Polo abierto. Lo juega toda la clase alta de Ecuador. Son muy piolas, excelentes, por ahí diferentes a otros patrones o al argentino”.

Sobre su patrón resaltó que “mi patrón es un ser excepcional, no me puedo quejar, ojalá habría más personas como él en el mundo, sería otro mundo, por lo generoso, por su actitud hacia las personas, en este ambiente en el que no todos ven a las personas como personas, mucho te ven por lo que tenés”.

PUESTO

En cuanto a su posición en la cancha dijo que “me gusta jugar de dos, pero desgraciadamente ahora últimamente me toca de back. De mitad de cancha para atrás, pasas al ataque pero normalmente tenés que defender. En Ecuador empecé de cuatro y después pasé de tres, que es el que distribuye el juego”. Para tener un polo ágil, limpio y divertido es cuando el 4 se la da al 3 y el 3 le pega arriba al 1, lo que fue el viejo polo de Chapaleufú de los Heguy, que es el que extrañamos todos, el palo largo buscando al 1 y el 1 definiendo, hay que meter el gol, hay que sacarla de los mimbres”.

EN ARGENTINA

Con respecto al Polo en la Argentina manifestó: “Acá hablar de Polo sos Gardel y no es así, es un deporte en el que andas arriba del caballo a 70km, atrás de una cosita blanca con el consiguiente de que te podes romper el cuello, no es lo que se cree todo el mundo, es un deporte como cualquier otro”.

12 o 15 CABALLOS POR JUGADOR

Con respecto al juego Javo explicó que “el juego son 4 jinetes de un lado y 4 del otro. Hay personas que están contando con 12 o 15 caballos, se juega con espera. Un caballo juega dos o tres minutos y se cambia. Ahora están viendo de poner una regla que cada jugador vaya con 7 o 8 caballos, porque si no se torna aburrido por tantos cambios.

Se juega más al tiki tiki, a tocar la bocha, hoy el juego cambió, hoy tenés craks como son Adolfo Cambiaso o Nico Pieres, que la tienen atada a la bocha”.

“Debería ser un caballo por chucker. El chucker es el tiempo, son 7 minutos de tiempo neto y se va interrumpiendo si la bocha se va afuera, el Argentino se juega a 8 chuckers. Hoy el juego se para muchísimo por el tema de los toques y hoy los jugadores juegan al full, es una cuestión de táctica y estrategia, principalmente si tenés un buen ejecutante de penales. Para jugar al polo hay que manejar al caballo, yo no sé si soy un gran equitador, pero me defiendo. No es lo mismo una equitación campera o de campo o el pibe que se crío en un casco, son cosas diferentes, me hice con las vacas y jugando al Zorro”, indicó Torres Ferraro.

DEPORTE DE RIESGO

Javier Torres Ferraro se refirió al riesgo del deporte: “Hoy los problemas más fuertes, son los desgarros de aductores, porque uno tiene que hacer una fuerza tremenda. Es muy común que te tire, es un deporte de riesgo, pero lindo al fin. Todavía me quedan siete u ocho años más a full, después lo haré recreativo”.

LOS PETISEROS

El polista de La Agraria habló sobre la importancia de los petiseros: “Nosotros dependemos de los petiseros, yo al mío lo dejo ser y hacer, confío en lo que me dice. Vivo todo el día con él. No es mi petisero es mi compañero de trabajo, colabora conmigo, tenemos una gran amistad”.

PRÓXIMOS DESAFÍOS

Por último señaló los próximos desafíos: “para la temporada chica, que generalmente arranca el 15 de enero y sigue hasta abril, aunque ahora hay polo durante todo el año, quizás vaya a Buenos Aires. Después si en febrero llega a salir algo importante para afuera, me voy”.

MÁS DEPORTES

Más Leidas