Informe Agro Semanal: mercados con más controles y la respuesta del campo
Seguinos en
Grupo LPF
Grupo LPF

Rurales

Informe Agro Semanal: mercados con más controles y la respuesta del campo

Las recientes medidas de mayores controles a las exportaciones de carne tienen dos miradas contrapuestas. La necesidad del Gobierno de contener la inflación y la de los productores sobre que esos mecanismos de control hace 12 años demostraron ser inconducentes y hasta perjudiciales tanto para los productores como para los consumidores.

Publicado

el

Por José Luis Amado -Periodista agropecuario-

La duda pasa por saber cómo se implementarán estos controles y cuál es la verdadera finalidad que persigue el nuevo registro para los exportadores de carnes. Se sabe que el anterior Registro de Operaciones de Exportación (ROE), creado en enero de 2006 y endurecido a partir del 2009, terminó retrayendo el comercio exterior de carnes a menos de 200 mil toneladas anuales.
También sabemos que cientos de frigoríficos fueron cerrados en medio de un período de profunda desinversión y pérdida de fuentes de trabajo. En materia de stock ganadero, el país perdió aproximadamente 10 millones de cabezas que, al día de hoy, solo se ha logrado recuperar menos de la mitad de lo liquidado. Incluso, lejos de bajar, la carne entre enero de 2006 y diciembre de 2011 aumentó 300 por ciento, más que la inflación general que fue del 200 por ciento.
En concreto, más allá de cómo se termine implementando esta nueva Declaración Jurada de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC) -herramienta reversionada de los antiguos ROEs- lo que verdaderamente importa para la economía real es qué efectos tendrá sobre los precios de las carnes, las exportaciones y el devenir del negocio ganadero en general. Por lo pronto, el primer efecto que se está viendo es la retracción de parte de la demanda que derrumbó los precios de la vaca, mercadería orientada casi exclusivamente al canal exportador, con destino a China.

Estado de alerta
Al margen de lo anterior y tras una semana cargada de tensiones por las medidas que lanzó el gobierno con nuevos controles y requisitos para las exportaciones de carnes, lácteos y granos, los dirigentes del campo que forman parte de la Mesa de Enlace están evaluando acciones a seguir, donde no se descarta la realización de una protesta.

En ese sentido, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, aseguró que “habrá que buscar una manera de expresar nuestro malestar con una manera proactiva y empática con la sociedad, por la pandemia y lo económico y social. Los cambios se logran entre todos. En 2008 pudimos empatizar con la sociedad. Hoy tenemos que buscar eso. Nuestra gente está enojada. Todos estamos enojados”.

Por su parte, los productores nucleados en la Asociación Argentina de Productores Autoconvocados, expresó que “A estas alturas con casi un año y medio de desgobierno de la administración Fernández/Fernández, queda más que claro que lejos de ser los motores del crecimiento y desarrollo de nuestro País, nos han puesto claramente como sus enemigos. No tiene fin la catarata de medidas en contra del sector agropecuario, la semana pasada el sector ganadero, y esta semana, algunos funcionarios hablan de aumentar derechos de exportación. No tiene sentido, de nuestra parte, tratar de explicar con números y ejemplos que ese no es el camino. El problema es ideológico. Dialogar con fanáticos es muy difícil…”

Y finaliza el escrito: “Ante tamaña cantidad de medidas, descalificaciones y persecución mediática, el sector se encuentra totalmente acorralado, y sin salida. Sin diálogo posible cuando el interlocutor es taimado y mentiroso. Nos están obligando a organizarnos y a responder con una magnitud equivalente. De tal manera decimos basta!, no vamos a ser nosotros los que terminemos arrodillados. El que avisa no traiciona…”.
Sin duda alguna la política continúa observando la inmediatez de los problemas, mientras que los ojos del productor siguen mirando el horizonte. En se desencuentro de miradas se esconde la mayor grieta que existe entre la política y la producción.

Más Leidas