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Ignacio Cacheiro y su nueva experiencia en el fútbol rumano

El futbolista oriundo de Junín recientemente se sumó al club Universitatea Craiova de la Liga 2. “Nacho” dialogó con LA DEPORTIVA.

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Ignacio Cacheiro.

El futbolista profesional juninense, Ignacio Andrés Cacheiro, recientemente se convirtió en el nuevo refuerzo del club Universitatea Craiova de Rumania.

“Nacho”, que se inició en River Plate de Junín y llegó a ser profesional en Sarmiento, donde logró ni más ni menos que un ascenso a Primera División, jugará en la Liga 2 de dicho país.

Cabe recordar que Cacheiro quedó libre de Chacarita Juniors el 30 de junio, por lo que gran parte de la cuarentena la pasó en Junín, donde se preparó esperando un nuevo destino futbolístico.

A su vez, para Cacheiro, que tiene 27 años, no es la primera experiencia fuera de Argentina, ya que anteriormente pasó por Aucas de Ecuador.

En tanto en nuestro país además de vestir la camiseta del Verde, en dos etapas, jugó en Brown de Puerto Madryn en la B Nacional y Patronato de Paraná en la Superliga.

No obstante, por primera vez pisó suelo europeo, por lo que es una experiencia totalmente nueva y con desafíos diferentes.

Ignacio Cacheiro dialogó con LA DEPORTIVA y se refirió a cómo es la adaptación que está llevando en el nuevo país.

Además, remarcó la importancia de hacer las cosas bien para que en un futuro más jugadores puedan jugar en el exterior y sobre la confirmación de su arribo, dijo: “me vieron bien físicamente”.

-¿Cómo se te dio la posibilidad de ir Rumania?

-Una semana atrás me contactó un representante italiano que le habían pedido un jugador y entró a Transfer Market, la página donde están todos los jugadores, y le apareció mi video, le gustó y me contactó.

Me dijo si quería ir, sabían que los argentinos no competíamos desde marzo, les había gustado mis características, y les dije que sí.

Por no competir durante tanto tiempo querían ver como estaba físicamente, si no había engordado, si estaba en forma.

Vine un viernes y arranqué a entrenar el lunes, después martes y el miércoles, en doble turno.

Cuando terminé me dijeron que querían que firme, me vieron bien físicamente, me volvieron a llamar y metí el gancho.

Por este año voy a estar jugando acá, es un club de la segunda, aspira ascender, espero que salgan las cosas bien y que en junio del año que viene estemos en Primera.

-¿Qué viste del club?

-El club está bastante bien, tiene mucha historia, creo que fue refundado, tiene varios títulos en Primera y ahora el dueño del club está construyendo un estadio nuevo y un centro de alto rendimiento con hotel, que para el año que viene estaría listo.

Terminamos de entrenar y nos dan la comida, hay desayuno, la ropa está bien, usan Adidas que no es poca cosa. Por lo poco que conozco está bastante bien.

-¿Hay más extranjeros en el equipo?

-Sí hay dos belgas, dos franceses, el arquero que es de Pergamino y dos italianos.

-¿Cómo te acomodas con el idioma?

-Bastante mal, de pedo que hablo castellano y hasta ahí nomás (risas). El argentino habla italiano e inglés y me traduce bastante.

Algo de la escuela me quedó y cuando explican entiendo, si hablan despacio, y el italiano no es tan difícil de entender.

El técnico es italiano y mezcla algunas palabras con rumano.

-Te la tenés que rebuscar…

-Sí, el único problema acá es que el torneo está arrancado, van tres fechas, nosotros vamos segundo, tenemos siete puntos y el puntero nueve y hasta el primero de octubre no estoy habilitado.

Por un lado me viene bien para ponerme bien físicamente y por el otro uno quiere entrenar para jugar, pero se va a tener que hacer esperar.

-¿Cómo está el fútbol allá?, ¿y la situación con el coronavirus?

-Solamente hicimos una práctica de fútbol y se pega mucho menos que en Argentina, en las dividas no van a meter.

Y con el coronavirus, no sé si será porque acá es verano pero está todo muy tranquilo, prácticamente no hubo casos, no hacen testeos, en la calle andan todos sin barbijos.

No hay la paranoia y los casos de Argentina.

-¿Cómo hiciste con los entrenamientos en Junín?

-Me mantuve entrenando bastante en el parque y con José Tomino. También en una cancha de fútbol 5 con Renzo (Spinaci), “Cuca” (Sánchez), “Facu” Albaqui y su hermano, éramos bastantes chicos que estábamos entrenando.

Me vino bien y desde el primer momento me empezaron a exigir y tenía que demostrar que realmente me había cuidado en la cuarentena.

-Spinaci está en Italia, Rosa en España y vos en Rumania, los juninenses están llegando a Europa

-Sí ojalá tengamos buenos torneos y podamos hacer las cosas bien acá, no solo por nosotros, sino también para abrirle la puerta a los juninenses, a los jugadores de Sarmiento.

Al italiano le he tirado nombres de algunos jugadores del club, ojalá que en algún momento puedan venir.

No solamente acá, porque el representante que me trajo a mí tiene varios contactos en Europa, mete muchos jugadores en Eslovaquia y Republica Checa.

Con tal de ayudar a algún compañero que tenga en Sarmiento estaría feliz.
Ojalá que ha futuro puedan salir de Junín y venir acá, para crecer no solo futbolísticamente sino también en lo económico.

-¿Cómo es la vida en Rumania?

-Es bastante similar. Las comidas no varían mucho, aunque la cena es máximo a las ocho de la noche y después nos vamos cada uno a su pieza.

Ahora estoy parando en el hotel y a nosotros nos dan tiempo hasta las ocho y media porque después cierran la cocina.

El fin de semana salimos con los chicos a dar una vuelta porque teníamos libres, hasta las doce, y es lo mismo que Argentina, son todos bares, están sentados escuchando música.

A la tarde no anda mucha gente porque está haciendo entre 30 y 35 grados, la gente empieza a andar a las ocho o después de cenar.

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