Seguinos en
Binaria Seguros

Locales

Historia reciente: a diez años de la 125

El conflicto por la 125 entre “el campo” y el gobierno kirchnerista es parte de la historia reciente de nuestro país. Hoy se cumplen diez años; esta es una mirada desapasionada sobre un conflicto lleno de pasiones.

Publicado

el

El conflicto por la 125 entre “el campo” y el gobierno kirchnerista es parte de la historia reciente de nuestro país. Hoy se cumplen diez años; esta es una mirada desapasionada sobre un conflicto lleno de pasiones.

Macro Crédito al Instante

El 11 de marzo de 2008 la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, presentó las retenciones móviles a la soja, girasol, maíz, trigo y todos sus derivados a través de la famosa y controversial Resolución 125/08.

El esquema de retenciones móviles fue diseñado por el entonces Ministro de Economía, Martín Lousteau (se dice que en esta medida también tuvo que ver, y mucho, el exsecretario de política económica Gastón Rossi y el exjefe de asesores Rodrigo Pena), y consistía en aumentar la tasa de retención (impuesto) en función del aumento del precio internacional de la soja, que subía la alícuota del 35% a casi un 44%, alcanzando luego un tope de 49%. Además, con precios de exportación superiores a US$600 la tonelada, la alícuota marginal era del 95%. Es decir, el Estado pasaba a quedarse prácticamente con toda la mejora por encima de ese valor. Para el campo, representaba una medida confiscatoria.

Nadie pensó que dos días después comenzaría un paro agropecuario que duraría 129 días. La medida, que puso al país al borde del desabastecimiento, desnudaría los problemas del campo, pero, por sobre todas las cosas, terminaría por dividir a la sociedad argentina entre aquellos que apoyaban el modelo kirchnerista de aquellos que veían un abuso en el cobro de los impuestos.

Para muchos se trató de una “Guerra gaucha”, para otros de “piquetes de la abundancia”. Lo cierto es que la Resolución 125 provocó la salida apurada del Ministro Martín Lousteau y el aislamiento definitivo del Poder Ejecutivo del entonces vicepresidente de la Nación, Julio Cleto Cobos, con su recordado voto “no positivo” en el Senado. La decisión del ex titular de la Cámara Alta marcó, para la década kirchnerista, una de las pocas batallas donde debió aceptar la derrota.

Para plantar la bandera de la resistencia y de la lucha apareció un actor desconocido e inorgánico: los “Autoconvocados”. Estos junto a la denominada “Mesa de Enlace” compuesta por la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Federación Agraria Argentina (FAA), las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y CONINAGRO, se unieron para confrontar contra lo que se consideraba una confiscación estatal a sus ingresos.

No pasó mucho tiempo para que la medida de fuerza se politizara y los rumores acerca de un posible pacto entre los líderes de la oposición, los dirigentes rurales y un tercer actor, que fue el grupo Clarín y otros medios de comunicación, se gestaran en el aire sobre un intento de desestabilización al gobierno kirchnerista.

La lucha estaba planteada. Durante el tiempo que duró el conflicto se interrumpieron algunas actividades económicas, hubo cortes de ruta en todo el país, tractorazos, bloqueos al paso de los transportes de carga y de pasajeros, se bloquearon las exportaciones agrarias y aparecieron los cacerolazos.

Algunas fechas importantes

El conflicto tuvo una primera escalada el 25 de marzo de 2008, cuando las organizaciones del campo decidieron extender la medida por tiempo indeterminado hasta que no se diera marcha atrás con el anuncio. La reacción de la Presidenta fue clara al afirmar que no negociaría mientras el “lock out” no fuera levantado.

El 25 de mayo quedará en la memoria de sus protagonistas. Más de doscientos mil productores de todo el país fueron hasta el Monumento a la Bandera en Rosario para apoyar a la Mesa de Enlace. Ese fue el espaldarazo que necesitaban los dirigentes del campo para ganarle la pulseada al gobierno.

El 14 de junio de ese año, Gendarmería intentó liberar la ruta 14 en la provincia de Entre Ríos, deteniendo, a los tirones, al dirigente de Federación Agraria provincial Alfredo De Angeli, ya transformado en uno de los máximos referentes de la protesta del campo.

Durante la medida de fuerza se produjeron manifestaciones y declaraciones provenientes de distintos sectores, con masivas concentraciones y grandes discursos. El Gobierno y la Mesa de Enlace se reunieron varias veces para dialogar, sin llegar a ningún acuerdo.

Como medida para morigerar el malestar con los agricultores, Cristina Fernández anunció reformas al sistema de las retenciones móviles, el 31 de marzo y el 29 de mayo, pero en ninguno de los casos fueron aceptadas. Uno de los momentos de mayor tensión en las rutas fue el 14 de junio, día en que fue detenido el entrerriano Alfredo de Angeli.

El 17 de junio, la expresidenta anunció el envío de las retenciones móviles al Congreso, tratando de descomprimir la situación y habilitando a un protagonismo inédito al Congreso que luego, con el transcurrir de los meses, cambiaría la configuración política de su propio espacio.

El 16 de julio, ya aprobado en Diputados, comenzó el debate en la Cámara Alta y en horas de la madrugada e resultado indicaba 36 a 36. Fue a las 7 de la mañana del día 17, y luego de más de 18 horas de debate, que julio Cobos dijo: “Que la historia me juzgue. Pido perdón si me equivoco. Voto… Mi voto no es positivo, mi voto es en contra” y con ello selló la muerte definitiva del proyecto de Retenciones Móviles y también su alejamiento definitivo del Gobierno del cual formaba parte.

El 18 de julio la expresidenta de la Nación ordenó dejar sin efecto la Resolución 125/08. Concluía así el conflicto rural más largo y acuciante de la historia argentina y comenzaba un desencuentro entre argentinos que aún hoy, después de diez años, no se ha terminado de resolver.

Fiesta del Pejerrey

Más Leidas