Hardoy, el juninense pionero de la doma sin violencia - La Verdad Online de Junín, Buenos Aires, Argentina
Seguinos en
Radio Junín
Radio Junín

Junín

Hardoy, el juninense pionero de la doma sin violencia

Por: José Luis Amado y Lucio Marchetti

Publicado

el

Martín Hardoy es un juninense que se destaca por ser creador y precursor en Argentina y Latinoamérica del método de doma racional sin violencia y el desarrollo de sistemas de seguridad para caballos y jinetes.

Tiene una vasta experiencia, que ya supera los 30 años, y se dedica a la docencia, donde enseña a la gente su propia técnica y herramientas para amansar equinos, que se caracteriza particularmente por evitar el uso de la fuerza. En la actualidad es también colaborador en el Centro Integral de Equinoterapia que funciona en la Sociedad Rural.

En declaraciones a Grupo La Verdad y LT20 Radio Junín, dio detalles de su particular actividad. Contó que estudió en Buenos Aires, vivió en Ayacucho, lugar en el que desenvolvió su labor en el campo, y más tarde decidió volver a nuestra ciudad. Asimismo habla varios idiomas, lo cual le permitió recorrer el mundo y dar diferentes cursos en varios países, distinguiéndose tanto a nivel nacional como internacional.

“Todo fue obra un poco de la casualidad porque nunca pensé dedicarme a enseñar a amansar caballos”, expresó y agregó: “no existía la carrera, la actividad”. Relató que en la provincia de Corrientes, una mujer para la que trabajaba lo incitó a inculcarles a sus peones su habilidad para domar equinos, y esto sentó las bases para que luego se lo transmitiera a otras personas en la capital correntina, Chaco y Santiago del Estero, y así decidió dedicarse a brindar sus saberes.

La magnitud de su tarea fue tal que en un momento llegó a tener más pedidos de enseñanza que tiempo disponible para dar clases. Todo surgió como consecuencia de una lesión que tuvo en medio de una doma tradicional de un caballo, por la que se fracturó una vértebra de la columna, y por la cual pudo haber quedado paralítico. A partir de este accidente, que le impedía seguir con su actividad, fue que investigó y creó una alternativa a la doma tradicional.

Hardoy describe a la doma racional sin violencia como “una manera de tratar a los caballos distinta al sistema tradicional”, por la que se convierte a un animal salvaje en un ser doméstico. Por lo contrario, la forma más habitual para amaestrarlos “hace que el caballo se doblegue, y obedezca por miedo a un mayor castigo, a un tirón más fuerte, a un palo, o al dolor. Por obra del dolor ceden a las presiones que le pone el hombre y son manejables”, explicó.

Considera “raro creer que un caballo se va a entregar, va a ser mi amigo y va a ser de confianza si lo trato mal”, y en cambio lo que pregona es la paciencia. “Si yo los trato bien, y hay mecanismos y sistemas técnicos para tratarlos bien, tienen que entregarse”, manifestó.

Resaltó que los equinos son seguros y naturalmente mansos, y que sin violencia se los puede domesticar en unos pocos días. Incluso aseguró que es más sencillo y hay mucho para recibir de los caballos, ya que “te devuelven el doble de lo que uno les da de cariño”. Así, tras varios años ejerciendo esta profesión y aplicando su particular técnica, tiene la experiencia de haber domado tanto cebras, ciervos, antílopes y hasta guanacos.

Por ejemplo mencionó que fue convocado a un proyecto, el cual tiene que ver con el trasplante de embriones de cebras, con el fin de salvarlas de su extinción. Para ello, el zoológico de Mendoza aportó cierta cantidad de especies, en este caso Equus zebra, y lo que se resolvió fue implantarlos en vientres de yeguas, animales similares que podían gestarlos, para así generar una tasa de nacimiento mayor. Pero para llevar a cabo este plan hubo que amansarlas, rol que se le atribuyó a Martín Hardoy.

Otro dato que otorgó fue que los caballos son animales del tipo “presa” con ojos a los costados, al igual que las ovejas y las vacas, que les permiten ver a 180 grados de dónde viene el depredador y prepararse para huir. En su lugar destacó que los cazadores poseen los ojos adelante, lo que les da una visión binocular y una sensación de profundidad, como son los seres humanos, perros, gatos, águilas o chimangos, ejemplificó.

Por otro lado comentó que se los emplea en ejercicios dirigidos a chicos con discapacidades, porque ayudan a llevar adelante distintos tratamientos. Es lo que sucede en el Centro Integral de Equinoterapia Junín, donde se brinda apoyo ante dificultades de diverso tipo: motoras, neurológicas, sensoriales y mentales.

En el caso de las discapacidades neurológicas, como las parálisis cerebrales, que implica espasticidad y rigidez muscular, la actividad con este tipo de animales les permite aprender a balancearse y encontrar el equilibrio debido a los movimientos que hace el caballo y logran relajarse. En cuanto a las mentales, como síndrome de Down o retraso madurativo, el hecho de subirse a los equinos los estimula y ayuda a extender el tiempo de atención.

También ocurre para cuestiones relacionadas a patologías como autismo, más allá del grado, ya que contribuye a que se comuniquen con el exterior. Y brinda asistencia para quienes poseen otras dificultades motrices, parálisis en una parte de su cuerpo y hasta para ciegos, en cuanto a su orientación y velocidad de movimiento. “Es terapéutico el uso del caballo, bajo el control de profesionales de la salud”, afirmó Hardoy al respecto.

Para la realización de esta tarea manifestó que intervienen la Sociedad Rural, que aporta sus instalaciones y los animales, el Ejército, que provee caballos de tiro, la Municipalidad, con medios de transporte para trasladar a los chicos, además de la UNNOBA, el Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires y el INTA. Tienen la intención a futuro de ampliar la actividad a toda la comunidad sin importar la edad, y convocar a distintas personalidades del ámbito de la salud, como terapistas ocupacionales, kinesiólogos, fonólogos y psicólogos, entre otros.

Todo Chevrolet

Más Leidas