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Entre tres y cuatro casos de carne vacuna en mal estado se detectan mensualmente

En la Cabina Sanitaria de nuestra ciudad se examinan a diario cientos de alimentos que están en tránsito. A lo largo del año los controles han arrojado resultados diversos, destacándose el secuestro y decomiso para su posterior destrucción de pescado, pollo, carne vacuna, salchichas, queso, fiambres varios, chacinados y galletitas, además de lácteos y jugos.

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El médico veterinario Julio Ferrero, funcionario del Gobierno de Junín a cargo del área de Zoonosis y Bromatología, señaló al respecto que “no todo pasa por Cabina Sanitaria, solamente aquellos alimentos que son problemáticos y que SENASA y el Ministerio de Agroindustria nos dicen que hay que controlar”.
El profesional hizo referencia explícita a los lácteos y sus derivados, carnes y sus derivados, aguas y jugos, fundamentalmente.
“La mayor cantidad tiene que ver con la carne de vaca que se distribuye no solo en Junín sino también por los distintos pueblos. Todos los camiones que llevan alimentos de este tipo deben ser controlados en horarios que van desde las 5 hasta las 19. Puede ser que algún pícaro no quiera pasar, lamentablemente es así”, aclaró Ferrero.
El funcionario sostuvo asimismo que “por este control no se cobra absolutamente nada, se hace un control de documentación, además, para evitar inconvenientes a futuro. Nosotros controlamos que la documentación avale que la mercadería está en buenas condiciones. Pero controlamos asimismo temperatura y fechas de vencimiento. Se controla organolépticamente la carne y los lácteos”.
Si bien marcó que existen “excepciones”, la mayoría de los alimentos que pasa por Cabina Sanitaria está en “buen estado” sanitario.
“Es muy poca la mercadería que está sin la temperatura adecuado o sin el control de un profesional de un veterinario. Esa mercadería se rechaza y se la manda a sus lugares de origen. En casos puntuales se llega a decomisar”, amplió.
Por otro lado, Hernán Ceci, titular de Bromatología, explicitó que “todo lo que sea lácteo y rompe la cadena de frío lo secuestramos porque no está apto para consumo. Las reses bovinas a veces no tienen la temperatura que deben tener (según SENASA o Provincia) y en ese caso lo que se hace es precintar y devolver al lugar de origen tras redactar un acta de comprobación. Ese es el motivo principal por el que se esquiva la Cabina Sanitaria”.
Es común que camiones procedentes de otros partidos de la zona no cumplan con las temperaturas de traslado requeridas. En esos casos las inspecciones posteriores hacen que quienes exhiban mercadería de sin el sello de Cabina Sanitaria estén sujetos a que se les secuestre la misma.
“En tres o cuatro inspecciones mensuales encontramos carne vacuna que no ha pasado por Cabina Sanitaria por diferentes motivos, en esos casos secuestramos la mercadería. Las pérdidas económicas suelen ser importantes, por lo que a veces en los operativos de inspección nos acompaña la Policía”, remarcó Ceci.

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