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En la región se complica para sembrar la soja y hay mermas en el maíz

La sequía afecta al norte bonaerense y genera bajas en el rinde del cereal que atraviesa floración en una condición despareja.

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Los pronósticos meteorológicos indican que, durante los próximos tres meses, el campo recibirá lluvias por debajo de lo normal y la preocupación cae para el maíz y la soja, los cuales, de no recibir la suficiente cantidad de agua, van a camino a caer en su rendimientos por hectárea lo que se traduce en un menor ingreso.

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Este panorama precede a la inundación que azotó nuestra región durante el año que pasó y que ocasionó que cientos de productores no pudieran levantar la cosecha y sembrar para el próximo período. En Junín, con 68 mm de agua acumulados, hay un 38% menos de precipitaciones respecto del promedio histórico para este mes, con 107,8 milímetros.

Alejandro Barbieri, productor agropecuario y ex presidente de la Sociedad Rural de Junín, manifestó que “luego de mucha agua, ahora estamos con escasez, en plena etapa de floración del maíz y de la siembra de la soja de segunda. Hay sectores del partido que están muy complicados porque no se está pudiendo sembrar por la falta de agua. Es compleja la situación porque la siembra gruesa está en su plena evolución. En el partido de Junín, algunas partes están mejor que otras, hay atraso en la siembra pero aún estamos en fecha. Hay que tener en cuenta que, cada día que pasa se traduce en menos rinde, en menos kilos en el futuro”.

“Generalmente, esta falta de lluvias no suele suceder en esta época, hace cerca de dos meses que no llueve, y eso ha complicado la situación del suelo para la siembra. Si bien hasta agosto todo el partido tuvo 90.000 hectáreas bajo agua, al momento de sembrar se necesitan las lluvias, al igual que para el desarrollo del cultivo. El agua ha bajado mucho y ha quedado un estrés hídrico, sobre todo en la zona sur del partido, que es la más complicada”, expresó.

 

Perspectivas. Consultado sobre cómo viene el pronóstico, Alejandro Barbieri puntualizó que “es una época muy complicada porque lo que llueve, con el calor, se evapora y se pierde. Hasta el 15 de enero podríamos decir que hay tiempo, pero la soja será de poco rinde. Hay productores que tienen compromisos de alquileres y tendrán que sembrar igual, aunque el rinde sea poco”.

“Los productores también están preocupados por el aumento de los combustibles, porque es otro costo que hay que sumarle a la producción. Los números comienzan a achicarse y hay menos margen de ganancia. Con todos los aumentos que vienen este año de inmobiliario más las tasas municipales y los costos de producción, se sigue complicando. El productor seguirá apostando y después se verá, siempre teniendo en cuenta que la mayor presión impositiva implica luego menos inversión en maquinarias e insumos”, finalizó.

Gobierno Local Tango

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