tecnología uso niños adolescentes malhumorados La Verdad Junín.
Seguinos en
Grupo LPF
Grupo LPF

Soy

El uso excesivo de la tecnología en niños y adolescentes los vuelve malhumorados y muy poco creativos

Es común ver que llegan a la adolescencia más hiperactivos de lo normal y con un estado de ánimo irritable y apático. El uso intensivo de las nuevas tecnologías tiene un costo, muchas veces, irreversible.

Publicado

el

«Para muestra, basta un botón». Niños de meses enfrente de una pantalla moviendo sus piernitas demostrando estar contentos con esa luminosidad, efectos y sonidos que le ofrece ese multimedio. Una importante cantidad de padres, tíos y abuelos lo toman como estrategia. ¿Para entretenerlos, para no escucharlos llorar y tener que atenderlos?. ¿Una especie de niñera cibernética?. ¿Creen estar dándoles un muñeco?.

De ser así, estamos en graves problemas de los cuales, puede no volverse. Si algo no se puede discutir es que los juguetes son irremplazables y los espacios lúdicos, también. Es común ver que llegan a la adolescencia más hiperactivos de lo normal y con un estado de ánimo irritable y apático.

El uso intensivo de las nuevas tecnologías tiene un costo, muchas veces, irreversible pero a los adultos parece no importarles demasiado. Los niños deben estar «embobados» con el celular, la play, la televisión, la computadora, la tablet y los mayores, tranquilos y mansos. Un horror.

Malhumorados, insomnes, nerviosos hasta agresivos y ansiosos. Las pantallas aceleran a los niños. El estado de ánimo de las generaciones más jóvenes está cambiando y no siempre somos conscientes de ello o directamente, no lo queremos reconocer: primer gran grave error.

Hay quien dice que estamos criando a la generación más cansada y apática de la historia. Como siempre sucede en estos temas, no es bueno generalizar, es cierto. Siempre hay grandes excepciones, también hay adolescentes que nos aventajan en mucho y que abanderan a ese núcleo poblacional más preocupado por nuestro planeta y por las causas sociales.

No obstante, y desde un plano psicológico y clínico, estamos siendo testigos de cómo niños de entre 9 y 15 años evidencian ya trastornos de ansiedad, alteraciones del sueño, trastornos depresivos o bipolares. Hay quien señala que detrás de estas condiciones estaría, en realidad, el efecto de un uso intensivo y poco adecuado de las nuevas tecnologías.

Según Common Sense Media, casi la mitad de los niños menores de 8 años tienen su propia tablet y pasan 2,5 horas en ella o más. Sin embargo, la Sociedad Americana de Pediatría recomienda que los niños de entre 2 y 8 años no deben pasar más de una hora al día; siempre con un adulto delante y nunca mientras comen. Sin embargo, la realidad cotidiana es otra.

Suplemento SOY

Más Leidas