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El Senasa trabaja en la infraestructura e higiene de los frigoríficos provinciales

Junto con los gobiernos y los actores de la cadena, busca fortalecer la inocuidad de los productos cárnicos que llegan a los consumidores.

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Buenos Aires – Con el fin de contribuir a afianzar la inocuidad de los productos cárnicos que llegan a la mesa de los consumidores, avanza la colaboración del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) con las provincias para fortalecer el cumplimiento de las normas de higiene y sanidad en las plantas de faena bajo estas jurisdicciones.
“El Senasa busca construir junto con los gobiernos provinciales. Entendimos la necesidad de analizar la situación particular de cada jurisdicción y desarrollar un programa progresivo y posible para cada realidad con el fin de contribuir a mejorar la higiene y seguridad en la faena que se refleja en la inocuidad de la carne comercializada a los consumidores, lo que implica cuidar la salud pública”, explicó Jorge Dal Bianco, director nacional de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa.
El objetivo también esta puesto en transparentar la cadena cárnica a través de la regularización de la operación de las plantas y combatir la competencia desleal en un trabajo interinstitucional con el Ministerio de Trabajo, la Secretaría de Agroindustria, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (DNCCA) y el Instituto Nacional de Asociativismo (INAES) entre otros.

En febrero de 2017 el Consejo Federal Agropecuario (CFA) consensuó con las provincias el avance en esta línea de acción y pidió al Senasa, presidido por Ricardo Negri, que brinde su apoyo, capacidad técnica y capacite a las provincias que subscriban un convenio marco específico.
“Hicimos una carta acuerdo modelo con un anexo que define lo básico a cumplir en cuanto a las condiciones estructurales y el proceso higiénico-sanitario como los controles ante y post mortem para la prevención de los riesgos en enfermedades como, por ejemplo, tuberculosis o brucelosis”, resaltó Dal Bianco.
A la fecha el organismo sanitario nacional ha promovido acuerdos con las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Salta, Corrientes, Santa Fe, Santiago del Estero, Catamarca y Entre Ríos, aunque aún no se iniciaron las acciones de control en los establecimientos de todas estas jurisdicciones.

La punta de lanza del reordenamiento de la cadena es la provincia de Buenos Aires, que representa el 70% de la faena nacional. El Senasa y el Ministerio de la Producción bonaerense fijaron una estrategia de trabajo para el 2018 en tres etapas que se inició en marzo y concluyó en agosto pasado tras relevar 39 establecimientos.
En promedio, en el 90% de ellos se encontraron irregularidades que, en un periodo de 20 a 40 días, pudieron ser normalizadas a través de mejoras edilicias u ordenamiento de los procesos, teniendo como marco las Buenas Prácticas de Faena para un funcionamiento que garantice la inocuidad de la producción.
“La clave del éxito de este trabajo fue la generación de un equipo de trabajo sinérgico y de confianza entre la Provincia y el Senasa que permitió avanzar consistentemente en los establecimientos”, destacó Dal Bianco, y agregó: “se generó un circulo virtuoso en el proceso que retroalimentó nuestro trabajo con los diferentes actores directa o indirectamente alcanzados por esta acción. Si se cumple la normativa higiénico sanitaria los establecimientos mantienen su habilitación para operar; de lo contrario son suspendidos hasta que realicen las mejoras que correspondan”.
Adicionalmente, en la última reunión del CFA la ahora Secretaría de Agroindustria de la Nación propuso a las provincias la capacitación de sus recursos humanos vinculados con la habilitación y control de establecimientos de faena a través del Senasa, acción que se inició a finales de agosto pasado en el NOA argentino.
“Está comprobado que la sola inversión en infraestructura no resulta la única variable a la hora de construir capacidades sostenibles. Entendemos que gran parte del problema radica en los usos y costumbres en las prácticas de faena que pueden ser subsanadas si se realiza una capacitación y seguimiento de los responsables y operarios de los establecimientos”, explicó Nicolás Winter, coordinador general de la Dirección Nacional de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa.
En este sentido, el 29 de agosto se realizó una primera capacitación en la sede regional NOA del Senasa, en San Miguel de Tucumán, que convocó a agentes de esa provincia, Salta, Jujuy, Catamarca y Santiago del Estero, en la que se dictaron contenidos teóricos y prácticos, estos últimos realizados en un establecimiento habilitado oficialmente por el Senasa ubicado en la capital tucumana. Este tipo de acciones se replicarán en otras regiones conforme se vayan coordinando con las provincias y las autoridades regionales del organismo sanitario nacional.
“El compromiso con la inocuidad de los alimentos no termina en Senasa, sino que todos los actores de la sociedad y las instituciones nacionales, provinciales y municipales, forman parte del sistema público de control”, concluyó Dal Bianco.

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