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La Deportiva

El recuerdo de Eusebio Marcilla

Carta de un lector para LA DEPORTIVA del Diario La Verdad.

Publicado

el

Por Alberto Rafael Gómez

Cuando evalúo los actos que puede captar y atesorar de la vida de Eusebio Marcilla, jamás lo pude ver como a un hombre o a un ser humano. Para mí fue simplemente una luz clara, brillante que natura se encarga de posar sobre la tierra para marcar nuevos rumbos a los comunes mortales.

Creo en el bendito papel para conservar ejemplos y virtudes. Quiero dejar constancia en el papel escrito que la Plaza a Eusebio Marcilla, que el Monumento a Eusebio Marcilla, el Mausoleo a Eusebio Marcilla, el Autódromo a Eusebio Marcilla, el Barrio a Eusebio Marcilla, el Día de la Caballerosidad Deportiva por Eusebio Marcilla, el Monumento en El Recreo Santa Fe a Eusebio Marcilla, la Ruta Nacional 70 por Eusebio Marcilla en la provincia de Santa Fe, el Busto erigido en Santa Fe de Luigi Lorenzón por Eusebio Marcilla, el Parador – Café por Eusebio Marcilla, la cupecita Nº4 en recordación de Eusebio Marcilla, la cupecita Nº80 (en construcción) por Eusebio Marcilla, la Agrupación Eusebio Marcilla, los Poemas a Eusebio Marcilla, las Composiciones Musicales a Eusebio Marcilla, las lágrimas flores y sentidas palabras de gente de distintas provincias del país no sucedieron en recordación del muchacho juninense que corría ligero.

En ellas están resaltados conceptos morales que son casi desconocidos para la mayoría de los mortales. Nunca pude ver a Eusebio Marcilla como un hombre o ciudadano, o humano. Para mí natura se encarga de colocar sobre la tierra seres luminosos que nos muestran caminos nuevos a transitar. José de San Martín, Teresa de Calcuta, Mahatma Gandhi, Alicia Moreau y por qué no Eusebio Marcilla.

Cuando en la carrera Buenos Aires – Caracas reafirmó conceptos elevados de un espíritu distinto, olvidándose de la carrera en la que era protagonista, auxiliando a Juan Manuel Fangio y a Daniel Urrutia saltó a una trascendencia merecida. Pero en esa carrera cuando faltaban solo tres etapas de las 14 a cumplir, el Ñato tuvo para mí una actitud mucho más generosa y desinteresada que la que lo llevó a la trascendencia eterna.

Domingo Marimón, piloto Nº 2 del Equipo Suixtil (Fangio Nº1, Marcilla Nº3) se le apersonó y le manifestó: No doy más, si se me rompe el auto no tengo fuerzas para repararlo, mañana pego la vuelta para Córdoba.

En esos momentos Marimón era tercero y Marcilla cuarto. A lo que el Ñato le respondió: Vos vas a continuar, nosotros con Miguel (Salem) corremos estas tres etapas junto a ustedes, si se te rompe el auto te lo arreglamos.

El final de la carrera encontró Primero a Domingo Marimón y Segundo a Eusebio Marcilla unos 12 minutos detrás. El premio que estaba en juego, más allá de las copas, trofeos y la gloria eterna, era el valor monetario de 11 cupecitas 0 km para el ganador.

“De qué pasta estaba hecho este hombre que prefería perder la gloria del truinfo”. Bocha Balboni.

DNI: 4.958.835

Eusebio Marcilla no era un mortal…

Se fue para vivir eternamente junto a su pueblo
En la punta y como el viento,
Pasó raudo a la victoria.
Y fue tan tenaz su intento
Que se hizo luz en la historia

El pueblo que tu haz honrado
Sigue fiel a tu destino.
La huella que le has marcado
¡Caballero del Camino!

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