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El primer y único cultivo de algodón en la región

Se trata de una actividad inédita en la provincia de Buenos Aires. Nunca se habían llevado a cabo trabajos alrededor de esta especie de planta por fuera de la principal zona de producción: Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe.

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Desde hace unos años hasta la actualidad se comenzó a desarrollar en la Ruta 5, en las afueras de la localidad de Bragado, una actividad inédita para toda la región. Se trata de tareas de cultivo de algodón, las cuales nunca se habían intentado efectuar en la zona. Su impulsor es Aníbal Molina, productor e investigador agropecuario y maestro de escuela bragadense de 69 años que desde principios de los ’70 realiza trabajos con diferentes cultivos.

Al respecto y en declaraciones al GRUPO LA VERDAD expresó que este era un proyecto de investigación y experimentación de algodón en la pampa húmeda que decidió iniciar a partir de un viaje a Chaco, en donde vio algunos campos en los que se cultivaba algodón. Esto llamó su atención y decidió tomar unas semillas para comprobar si era posible obtener los mismos resultados en su campo en el partido de Bragado, en plena pampa húmeda.

El también escritor de varios libros de insectos y malezas sobre distintos tipos de cereales detalló cómo fue su experiencia: “Puse 10 semillas. Nació, creció, se desarrolló, produjo la flor y nació la fibra”. Cuenta Molina que inmediatamente comenzó un proyecto alrededor de esta especie con el fin de “darle valor agregado, no vender la producción al acopiador o desmotadora”. Así es como desde ese momento en adelante lleva a cabo trabajos de siembra y cosecha sobre esta planta.

En este sentido, el investigador explicó: “Durante un tiempo hice todo lo relacionado para la implantación del cultivo”. Cree Aníbal Molina que las características de la provincia de Buenos Aires son “únicas en el mundo” y, según sus cálculos, se pueden sembrar hasta cinco millones de hectáreas de algodón en total, a comparación de las 350 mil hectáreas que se aplican para este arbusto entre las provincias de Chaco y Santiago del Estero.
Manifestó que, si se considera el área paralela a Bragado, desde Mendoza o la pre Cordillera de Los Andes hasta La Plata, todo lo que sea campo es apto para el sembrado de algodón. Esto generaría, según afirmó Molina, una nueva economía para las nuevas generaciones de argentinos, ya que argumentó que es un cultivo “muy noble” y “tiene mucha plasticidad para adaptarse a distintas zonas”.

Acerca del por qué no se explora demasiado esta actividad en nuestro país -más allá de la zona de Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe, y en menor medida en Formosa, Salta y San Luis, además de estos trabajos en Bragado-, el productor agropecuario declaró: “El problema es que en Argentina hay argentinos…, ese es el único inconveniente”.

Asimismo, para perfeccionarse contó que viajó a algunos de los territorios más relevantes adonde se realizan tareas de siembra y cosecha de algodón, como La Habana, Cuba, o países como Perú y Bolivia.

Comentó que participó del Congreso Internacional del Algodón de 2016 que tomó lugar en Goiania, Brasil, en el que relató su experiencia sobre el cultivo de algodón, lo cual produjo el asombro de diferentes expositores, ya que no se pensaba que se iban a encontrar nuevos terrenos aptos donde se pudieran llevar a cabo trabajos de esta índole.

Por otra parte, acerca del procedimiento que se adopta para estas labores, explayó que por un lado sacan la fibra y por el otro la semilla. De esta última se extraen 15 litros de aceite, a los cuales se les aplica pequeñas modificaciones, ya sea para uso comestible o mediante un determinado proceso se lo puede transformar en biodiesel para cualquier motor, que hasta puede generar corriente.

En relación a esto, Molina resaltó que hasta ahora no avanzó en tareas de este tipo, sino que usa el algodón para otra función, que consiste en la fabricación de su propia ropa a través de la obtención de la fibra de algodón. Para ello debió capacitarse y aclaró que no es necesario ser un especialista, sino que cualquiera podría realizarlo.

Además, expresó que ya tiene sus primeras telas. Por ejemplo, dijo que a partir de una sola hectárea pudo hacer 2.500 prendas. Expuso que también instaló una bordadora y una estampadora para diseñarlas y así, por ejemplo, confeccionarle motivos. A su vez reveló que están pronto a empezar con la venta de algunos de los productos elaborados con su propio algodón y en el campo de su propiedad.

Por último, destacó que en 2017 logró obtener algodón de forma natural sin el uso de agroquímicos o insecticidas, a excepción de ciertas proporciones de fertilizantes, en lo que significó otro buen resultado para sus cultivos en la provincia de Buenos Aires.

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