La agricultura es, desde siempre, uno de los principales pilares económicos y de empleo en Argentina. Sin embargo, diferentes cuestiones como el cambio climático, la degradación del suelo o el aumento de la demanda de alimentos están poniendo en jaque la forma en la que se practica esta actividad, obligando a los agricultores a adoptar tecnología avanzada para poder seguir siendo competitivos.
Entre las tecnologías aplicadas en la agricultura moderna, la tecnología satelital destaca por su potencia, su versatilidad y su facilidad de adopción. Y es que un usuario que vea una imagen satelital en vivo del planeta Tierra tiene la capacidad de conocer las condiciones de los cultivos sin tener que estar presente en el campo.
Una revolución tecnológica para los campos argentinos
A lo largo de décadas y generaciones, los agricultores han basado su manejo del campo en mediciones manuales, la experiencia adquirida con los años y visitas regulares al campo. Aunque algunas de estas acciones siguen siendo válidas hoy en día, tanto su eficacia como su coste en tiempo y dinero están muy lejos de lo que ofrece la tecnología. De hecho, el principal problema de los métodos más tradicionales es su falta de capacidad para detectar problemas antes de que se conviertan en un problema generalizado en el campo.
Con el uso de imágenes satelitales, los agricultores argentinos pueden monitorear todos sus campos sin esfuerzo desde su oficina o cualquier otro lugar del mundo. No solo obtienen datos objetivos que les permiten hacer frente a cualquier problema tan pronto como aparece, también pueden apoyarse en datos históricos para evaluar tendencias o realizar predicciones.
Cómo respaldan las imágenes satelitales en tiempo real e históricas la industria agrícola
Monitoreo del estado de los cultivos en grandes zonas
Argentina es un país inmenso cuyo paisaje está cubierto de cultivos de soja, maíz, trigo o girasol en millones de hectáreas distribuidas a lo largo y ancho del país. Los agricultores más modestos tienen más facilidad para llevar un control exhaustivo sobre lo que pasa en su campo, pero cuando se trata de grandes explotaciones agrícolas que manejan decenas de campos al mismo tiempo, el trabajo se vuelve más complicado.
Es ahí donde una imagen satelital puede cambiarlo todo. Además de la propia visualización desde el aire, sirve como base para la aplicación de diferentes índices de vegetación. El más popular y utilizado, el índice NDVI, permite monitorear el vigor de la vegetación en remoto y detectar si las plantas se encuentran sanas, o si por el contrario sufren algún problema en forma de plaga, enfermedad o deficiencia de agua y/o nutrientes, permitiendo una rápida actuación que minimice el daño y proteja el rendimiento.
Manejo del agua y riego de precisión
La escasez de agua es un problema acuciante en diversas regiones de Argentina, y la situación va a más. Los satélites pueden proporcionar información sobre la cantidad y distribución de humedad del suelo o de las tasas de evapotranspiración para poder ajustar la tasa de riego. De este modo se consigue aplicar agua en la cantidad y lugar necesarios, eliminando el desperdicio que se produce al usarla donde la vegetación no prospera.
Predicción del rendimiento y planificación
Tal y como se mencionaba antes, los satélites pueden ayudar a realizar predicciones. Para ello se basan en diferentes tipos de datos, como la acumulación de biomasa, la productividad histórica de los campos o los patrones de la vegetación. Gracias a estas previsiones, los agricultores pueden conocer una aproximación de lo que les espera al final de la temporada para organizar el almacenamiento o los precios de venta.
Optimización del uso de insumos
Al igual que pasa con el agua, los fertilizantes y otros productos pueden usarse de forma más racional e inteligente. Los satélites pueden identificar diferentes zonas dentro de un mismo campo en función del estado de las plantas. De este modo, es posible identificar las zonas con mayor productividad, que merecen toda la atención, e ignorar aquellas donde la vegetación no suele prosperar.
Detección de catástrofes
Los fenómenos climatológicos extremos pueden arruinar el trabajo de toda una temporada; sin embargo, se puede intentar mitigar su devastador efecto cuando no hay forma de evitarlos. Con imágenes satelitales en vivo, pueden saber qué situaciones pueden poner en peligro a sus cultivos para tomar medidas de forma anticipada y proteger su inversión.
Por qué la tecnología satelital es importante para el futuro de Argentina
A las dificultades propias de la actividad se suma la incertidumbre económica a nivel mundial hace que tanto los pequeños agricultores como las grandes empresas agrícolas necesiten cambiar su forma de trabajo si quieren prosperar. Cuestiones como reducir los costos operativos, disminuir el gasto en insumos o maximizar el rendimiento de los cultivos se antojan vitales en el nuevo paradigma que se dibuja en el sector.
La adopción de la tecnología satelital como parte de la agricultura digital avanza lenta pero firmemente en Argentina. Existen diferentes obstáculos para una adopción más rápida, como la falta de conectividad en determinadas regiones o las reticencias de algunos agricultores con ideas preconcebidas sobre esta tecnología. Este cambio no es un capricho, sino una necesidad de trabajar de acuerdo con la demanda que exige la población mundial y los nuevos tiempos.
La tecnología satelital marca el comienzo de una nueva era para la agricultura argentina. Gracias a las capacidades adquiridas con esta tecnología, como el monitoreo en tiempo real o la detección temprana de problemas, los agricultores de todo el país ahora pueden tomar decisiones más inteligentes y sostenibles. Así, esta tecnología seguirá creciendo hasta dar forma a un futuro más brillante para el sector en Argentina.






