Seguinos en

Locales

El lado humano detrás de la Bomba de Cobalto

Un grupo de profesionales día a día brindan lo mejor de sí para poder sacar adelante difíciles casos que presentan las personas que concurren a diario. Historias, mitos y dolor.

Publicado

el

Desde hace poco más de un mes, el Hospital volvió a contar con la bomba de cobalto; herramienta fundamental para tratamientos oncológicos. Detrás de esta maravillosa noticia, hay un equipo de profesionales que día a día brindan lo mejor de sí para poder sacar adelante difíciles casos que presentan las personas que concurren a diario. La tarea resulta complicada, debido a la enfermedad que afecta a parte de la sociedad, sin embargo desde el establecimiento público se hace hasta lo imposible por sobrellevar la situación.
El equipo lo integra el médico radioterapeuta Juan Pablo Servielle, los técnicos Patricia Chaparro y Roberto Monti, el ingeniero físico Uriel Novick, la ingeniera física médica residente Ondina Monti y el administrativo Mario Calcagno.
Grupo La Verdad tomó contacto con Servielle para conocer en profundidad cual es el trabajo que realizan y la situación tras volver a tener la Bomba de Cobalto.

-¿Qué personas deben utilizar esta tecnología?
-Cuando uno tiene un cáncer, generalmente se puede tratar con tres cosas. Cirugía, quimioterapia o radioterapia. Esto sería el servicio de radioterapia del hospital público, con todo lo que esto significa. Hay pacientes que requieren cirugías, otros radioterapia solamente, otros la unión de cirugía y radioterapia.
Con el servicio que tenemos podemos hacer hasta el 40 o 50 % de los pacientes que requieren radioterapia. Estamos hablando de pacientes no solo de Junín, sino de la zona. Tuvimos gente de Ameghino, Bragado y en las últimas horas tuvimos una paciente de 9 de Julio. Eran todos pacientes que, sin la bomba de cobalto y sin obra social, muchos tenían que hacer cientos de kilómetros para poder ser atendidos.

-¿Cuánto puede durar el tratamiento?
-Esto no es un tratamiento de un solo día, depende de la indicación nuestra, los tratamiento pueden durar de un mes y medio a dos meses, todos los días, de lunes a viernes. Por esto es vital tener este servicio en un hospital público para aquellas personas que no tengan otro lugar.

-¿Cómo se le indica al paciente que tiene cáncer?
-Cuando a una persona le dan el diagnóstico de cáncer, le dicen que le van hacer un tratamiento y es un verdadero shock.
Depende de cada tumor, de cada paciente. Hay que evaluar la persona, y discutimos con los colegas cual es el tratamiento. Vemos si tiene la necesidad de ir a radioterapia o a otro sector. Tenemos un protocolo pero hay algunos pacientes que no se adaptan a ello. Cada caso es especial.

-¿El paciente siente dolor en la quimioterapia?
-La aplicación de radioterapia no la siente. Lo que sí, con el paso de los días va a sentir esa acumulación de dosis. La radioterapia solamente va donde queremos ir. Si estamos tratando, por ejemplo, un cáncer de cervix, no vamos al corazón, sino vamos directo a la pelvis. Los efectos adversos, sea hombre o mujer, serán solamente en la zona indicada. Generalmente suelen ser tolerados pero hay un 10% de los pacientes que pueden tener efectos superiores; cada caso es diferente. El paciente entra y se va.
Muchos tumores son curables. Hay mujeres que tienen miedo de hacerse controles por si se descubre algo. Eso es un error, hay que agarrarlo a tiempo y así solucionarlo.

-¿A cuanta gente atienden por día?
-Día a día, mes a mes van variando. Paciente que requiera utilizar este sistema, será tratado. Si es un paciente o diez o vente, lo que sea. Arrancamos desde las 6 de la mañana . En los últimos días estuve en contacto con oncólogos de la zona para que sepan que tenemos este sistema tan importante.
Además, la radioterapia son trabajos muy complejos y tienen un costo. Esa es otra ventaja que tiene el servicio público. Aquí al paciente no se le cobra nada y se lo puede tratar.

MÁS NOTICIAS

Más Leidas