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El juninense Federico Telles fue ordenado sacerdote

Oficiará hoy su primera misa, a las 19, en la Parroquia Cristo Redentor.

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En una celebración presidida por el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani, en la Parroquia San Ignacio de Loyola, fue ordenado sacerdote el diácono Federico Telles, oriundo de nuestra ciudad y que trabajará vicario en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Lobos. Durante la emotiva celebración, estuvo presente también el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig y el presbítero Víctor Roncati, cura párroco de San Ignacio de Loyola.

El padre Federico Telles, quien estudió en el Seminario “Santo Cura de Ars”, de Mercedes, oficiará hoy su primera misa, a las 19, en la Parroquia Cristo Redentor. Mañana, a las 11, dará la misa en San Ignacio y, por la tarde, hará lo mismo en Lobos.

En diálogo con La Verdad, dijo que “soy nacido y criado en Junín. Fui a la Escuela 16 y terminé la secundaria en la Media 1 “Manuel Dorrego”. Entré al seminario con 18 años porque lo sentía, es algo que fui aprendiendo y sentí el llamado. Por supuesto que tuve muchas dudas pero me arriesgué. Hice los primeros dos años y salí, había fallecido mi hermana y estuve dos años afuera. A los 22 volví a retomar y no fue fácil. Pero allí me encuentro con Emiliano y fue muy importante porque nos fuimos acompañando”.

“Fueron años muy lindos los del seminario y hemos pasado muchas situaciones que nos hacen crecer y ser lo que hoy somos. Llego a este momento muy agradecido y hoy estoy en la parroquia de Lobos, con el padre Claudio Mosca y con un cura de Junín, Roberto Giecco”, puntualizó.

Formación intelectual, pastoral y humana

Emiliano Aguirre, quien fuera ordenado la semana pasada y cumplirá sus funciones en San Ignacio, contó que “soy oriundo de Mercedes y transité un camino de ocho años de preparación y formación intelectual, pastoral y humana. Con Federico fuimos ordenados diáconos el pasado 22 de diciembre, en la Basílica de Luján. El diaconado fue una alegría grande porque era terminar una etapa y arrancar con otra nueva. Yo estoy desde el 26 de diciembre en la Parroquia San Ignacio, con el padre Víctor”.

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