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El fútbol de Junín está de duelo, falleció Angelito Kenan

El Pálido, como todos lo conocían, murió ayer a los 63 años de edad; quiso ser arquero, lo mandaron de delantero y terminó jugando 14 años en la Primera de Mariano Moreno marcando la punta izquierda.

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Ángel Darío Kenan murió ayer a los 63 años de edad luego de sufrir una afección cardiaca y el fútbol de Junín está de duelo. Uno puede ser buen o mal jugador, pero el zurdo defensor era completo, además de jugar bien, era una gran persona adentro y afuera de la cancha, todos lo querían.

El Pálido, como todos lo conocían, se inició desde muy chico en Mariano Moreno, quiso ser arquero, jugó de delantero y terminó marcando la punta izquierda 14 años en la Primera del Bataraz.

UN POCO DE HISTORIA

Kenan nació en el barrio Carosio, hoy se llama Eusebio Marcilla, en calle Guido Spano entre Bauman y Apolidoro. En una nota realizada en su momento con deportes del diario LA VERDAD sobre su barrio, había expresado que “el asfalto más cerca era en calle Julio A. Roca, después todo tierra. Estaba todo lleno de campitos, el principal era el Central Juniors ahí jugaban los más grandes, después el del barrio contra barrio íbamos al Chingolo en calle Mayor López, también había uno en el barrio de los Vilches, estaba también el de Negrini y otro atrás del Club Suixtil”.

Con respecto a su etapa escolar había dicho que “a la primaria fui a la Escuela Nº 1, hasta segundo grado, ahí me cambiaron porque falleció mi papá cuando yo tenía 9 años y me mandaron a la Escuela Nº 8, que me quedaba más cerquita”. Sobre el fallecimiento de su papá había contado que “mi viejo se llamaba Tomás y falleció en un accidente en la Ruta 188, cuando venía en bicicleta de trabajar de Agustín Roca antes de llegar al peaje, eso para mí es el recuerdo más triste porque éramos muy chicos y quedamos solos con mi mamá Inés y mi hermana Marta. Ahí empecé a ir a la escuela a la mañana y a la tarde trabajaba en la Mueblería Junín de Falasconi, luego cuando terminé la Primaria a los 13 años y entré a la Farmacia Pomposiello y después a la Droguería Cofac”.

Sobre sus salidas dijo “a mí me gustaba ir afuera, íbamos a Rojas y a Chacabuco. Nadie tenía auto, salíamos de la terminal tomábamos la Empresa Rojas o la General Belgrano, íbamos 10 o 12, éramos un grupo grande. También fui mucho al Rivadavia, los domingos al Moreno, los sábados al cine, a veces al Suixtil, a Caravaca, Augustus, pero más que nada afuera. En esa época se tomaba el wisky, wiscola, cuba libre, legui y cerveza”.

EL FÚTBOL

Con respecto a sus inicios en el fútbol, Kenan había destacado que “como todos los chicos del barrio fuimos al club Moreno, pero te digo que yo nací y a la hora era socio de Defensa Argentina, por mi papá, que siempre iba al club.
El primero que me recibió en Moreno fue Ramón Romero, a mi preguntó de qué quería jugar y yo le dije de arquero, se largó a reír y me mandó a jugar de wing izquierdo. Ahí conocí a Carlitos Cerato, Colorado Dadeta, Ferrari, Carlitos Carini, el arquero Horacio León.
Luego fue pasando el tiempo y subiendo de categorías, tuve de técnico a Falcón, Chiche Tablada, entre otros. Jugaba de delantero por izquierda y me gustaba convertir goles.
Pero después fue Chiche Tablada el que me cambió y me puso de “3”, un día que faltó el titular en la cancha vieja de Rivadavia.
Debuté en Primera reemplazando a Osvaldito Gnazzo y fue Chiche el que me puso. Ese equipo del ´73 formaba con el Longa Romero en el arco, atrás Brandana, Cerato, Pepe Herrera y yo; en el medio Beto Planel, Nano Martiarena y Abel Pardini y adelante uno de los mellizos De Bischop, Belvedere un “9” que venía de Buenos Aires y Manolo Díaz.
Estuve 14 años jugando en la Primera de Moreno, luego pasé a River que me llevó Omar Valdez jugué dos años y ahí en La Loba me retiré como jugador, pero en la misma institución seguí como director técnico en las divisiones inferiores”.

SUS MEJORES EQUIPOS

Consultado sobre el mejor equipo de Moreno que integró había explicado que “uno de los mejores equipos de Moreno fue el del ´77 y también el del ´81. Principalmente el del ´77 porque éramos todos chicos de las inferiores. El técnico era Héctor Silva, atajaba Daniel Perea, en la defensa jugaban el Colorado López, Quique Italia, Pepe Herrera y yo; en el medio Carlitos Mecherques, Juan López y Hugo López y adelante Beto Curotto, el Loco Agesta y Rubén Gallego. Perdimos la final con Newbery.
En el ´81 el técnico era Abel Pardini con Pepe Herrera, ganamos el Nocturno invicto y el Oficial también, estuvimos 28 partidos sin perder.
Atajaba el Longa Romero, atrás estábamos Coquito López, Pepe Herrera, Cerato, Italia y yo; en el medio Miguel Morán, el Cano Suceret, Morocho Bonópera y arriba El Pato Gallego, Daniel Falabella, Daniel Carpanetto y Clavito Castro.
Después para el Regional estaba Raúl Azconzábal de técnico y trajeron muchos jugadores y quedamos pocos de ese equipo. Vinieron de Sarmiento, Cacho López, Di Gilio, Cacho Córdoba, Bravi, Del Popolo, Romero, de Sportivo Italiano llegaron Castro, Valdivia y Cabrera y también Pinino Más y Sergio Lippi, los que quedamos del equipo que ganó todo en Junín íbamos al banco, Pondal era el que jugaba de “3” titular”.

SOBRENOMBRE

Sobre su apodo de “Pálido” por el cual todos lo conocían en el fútbol de Junín había resaltado que “en el barrio era ‘Pecoso’ para todos, después en la droguería donde trabajé 15 años me llamaban “Cabezón”. Pero en el fútbol todos me conocen por “Pálido” y ese sobrenombre me lo puso Taqueta Barrionuevo en el año ´75 cuando jugó en Moreno donde estaban Hugo Jorge, el Turco Acquieri, Marcelo Jorge. El tema fue que encima que soy blanco estuve como diez días en cama, cuando volví a entrenar estaba demasiado blanco entonces Taqueta me puso Pálido y quedó. Aunque también mi gran amigo Mocho Giagante me llama Angelito y varios me dicen así”.

DELANTEROS

Sobre los delanteros que le tocó marcar dijo que “me complicaban los habilidosos, en cambio con los rápidos me defendía bien porque yo también lo era. Sosita de River me pegaba unos bailes bárbaros, en cambio a Cavagna lo marcaba bien.
Un “3” que miré mucho fue el Mono Nieves que era de Viamonte y vino a jugar a Moreno y a Newbery. Me quedó grabado lo bien que jugaba era buen marcador y pasaba bien al ataque”.

UN CRACK EN TODO

Falleció Angelito, un crack en todo, como jugador, excelente persona y un gran padre de familia. Se te va a extrañar…!!!.

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