Seguinos en
Binaria Seguros

Locales

Dolor e incertidumbre: la muerte de una joven, con muchas preguntas y sin respuestas

La familia de Vanina Garay acusan al Hospital de mala praxis, y quieren respuestas en torno al bebé que llevaba en la panza, que recién fue ‘localizado’ en la morgue ocho días después de la muerte de su madre.

Publicado

el

La familia Garay traspasa no sólo días de dolor e incertidumbre: una verdadera pesadilla los atraviesa tras la muerte inexplicable de su hija Vanina, de 21 años, y la desaparición del bebé que llevaba con ella, Santino, de 6 meses de gestación.

Universidad Siglo 21

Quebrado por la desesperación pero con la fortaleza de llegar hasta las últimas consecuencias, Carlos Garay espera la solidaridad de los juninenses para acompañarlos en la marcha que tendrá lugar hoy, a las 19, desde la Plaza 25 de Mayo.

Mientras, muchas veces ganado por el llanto, cuenta una historia que parece un rompecabezas por el momento, dado que no hay explicaciones oficiales: ni del Hospital Interzonal “Abraham Piñeyro”, ni desde la Justicia, a partir de la causa abierta que está a cargo de la fiscal Vanina Lisazo.

Después de muchos interrogantes sin respuestas, recién después de ocho días del fallecimiento de Vanina, ayer la familia fue notificada que el nonato se encontraba en la morgue del Hospital. Pero la familia desconfía que sea realmente el bebé que buscan, que pesa apenas 400 gramos, porque la joven transitaba ya su sexto mes de embarazo.

De este modo, la lucha es doble: quieren que se haga justicia por Vanina, que según cuentan no fue atendida correctamente en el centro asistencial, y que se clarifique lo que sucedió con el bebé, si nació o recién fue sacado de la panza de su madre cuando se practicó la autopsia.

Dolor sin fin
“No hay palabras para definir lo que vivimos. No sé si son humanos las personas que atendían a mi hija, me refiero al médico, a la enfermera y a la directora del Hospital, que salió a decir que sabía del tema de Vanina pero no conocía cómo era la atención. Esto es aberrante”, dice Carlos Garay, apenas se sienta en los estudios de LT 20 Radio Junín.

Todo se inició en pleno verano, cuando “Vanina se cayó de la moto y como consecuencia, sufrió un traumatismo de cráneo. Todavía no tengo respuestas de la policía sobre el accidente, que fue en el barrio Cerrito Colorado cuando iba a la salita de Villa del Parque a sacar un turno, el 25 de enero a las 14”.

“La operaron en el Hospital, salió todo bien, estuvo 28 días en terapia intensiva. Cuando despertó nos conoció, así que la dejaron tres días más en observación, que fue cuando presentó una neumonía. Era algo curable, así que la llevaron a terapia intermedia y ahí empezó el proceso que debían atenderla cada dos horas, cada día mejoraba”, recuerda.

Liliana, hermana de Carlos, lo acompaña y agrega: “Le hicieron una traqueotomía y por eso debían aspirarla, siempre llamábamos a las enfermeras pero venían a la cuarta vez, porque estaban con el mate o el teléfono”.

Noticia trágica
Vanina falleció el miércoles 14 de marzo a las 3.45 de la madrugada. “El lunes 12 la cuidé yo, a la medianoche se descompuso. Llamé varias veces a la enfermera, porque mi hija se ahogaba, pero siempre me decían que ya iban a ir y que mi hija tenía muchas mañas. Nunca la aspiraban cada dos horas, como era la orden médica”, dice Carlos.

“La limpieza esa vez tardó como 20 minutos, el tubo estaba repleto de flema y no la dejaba respirar. Después de eso, el martes durmió hasta las 8.30 de la mañana, tomó el té con leche y después llegó mi hermano a reemplazarme”, narra.
Son las últimas horas ya de su hija: “A las 12 la volví a ver porque fui a habilitarle el televisor, para volver a la hora de visita con su mamá y su hijita de 11 meses. Con su traqueotomía y su neumonía, Vanina se encontró con su bebé, la besó y se volvió a la habitación”.

“Después quedaron mi hijo y mi nuera hasta las 21, cuando tomó la posta mi sobrina. Había cenado y después se durmió. A las 2 de la madrugada, me despertó un mensaje diciéndome que las enfermeras no querían atender a Vanina, que se ahogaba, así que nos fuimos para el Hospital”, recuerda entre lágrimas.

El matrimonio tardó en atravesar Junín alrededor de 20 minutos en la moto, porque se domicilian en el barrio La Rufinita. “Cuando llegamos, Vanina ya había fallecido. El cuerpo estaba tapado en la habitación, pero cuando quise pedir explicaciones no había nadie sino que estaban encerrados en el cuarto y con cuatro policías en la puerta”.

Llegaba Santino

Ya con sollozos, alcanza a revivir momentos de felicidad: “Hacía diez días me habían mandado a hacer una ecografía, era todo alegría porque ella y su embarazo iban muy bien. La doctora nos dijo que era un varón y ella me dijo que le iba a poner Santino”. Venía el nene, después de la pequeña nieta de 11 meses.
“Tenemos muchas dudas ahora, que apareció en la morgue. Vamos a pedir un análisis de ADN, porque creemos que pudo vivir unas horas en la panza de la mamá y estaba en condiciones de sobrevivir”, aseguran Carlos y Liliana.

Gobierno Local Tango

Más Leidas