Seguinos en
Binaria Seguros

Locales

Continúa la Semana Social 2018: política y deuda con los pobres

Las ponencias reflexionaron en torno a la pregunta “¿Cuál es la deuda que la política tiene con los pobres?”.

Publicado

el

En la tarde del sábado pasado, continuó la Semana Social 2018, organizada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS), que se viene desarrollando en Mar del Plata. Las ponencias reflexionaron en torno a la pregunta “¿Cuál es la deuda que la política tiene con los pobres?”.

Esteban Bullrich, abrió el panel remarcando, “hay una gran necesidad de hacer un esfuerzo para terminar con la pobreza en la Argentina. La pobreza del ingreso, no llegar a un determinado número de pesos a fin de mes, no sólo se resuelve con dinero, ni con asistencialismo. Tenemos un problema más profundo, nos anclamos a posiciones irreductibles, nos ponemos la camiseta de nuestro partido, de nuestra organización de nuestro gremio arriba de la de la Argentina y entonces nos olvidamos del proyecto común, nos olvidamos de la necesidad de construir una argentina unida. La pobreza argentina es dirigencial”.
“En ningún momento nos tomamos el trabajo de encontrar puentes, de buscar caminos de encuentro, consensos. Estamos construyendo nuestra vivienda dentro de la grieta, estamos habitando la grieta. Libertad, verdad y justicia son pilares que tenemos que tener para construir puentes de paz, decía Juan XXIII. El cuarto es el amor, y el respeto, quizás los más importantes”, resaltó Bullrich; y concluyó, “es la incomodidad que tenemos que tener los dirigentes con la verdad, con justicia, construir puentes con libertad, mucho amor, entonces sí terminaremos con la pobreza más profunda del país”.
“En quince días se abrió una nueva grieta con la discusión del aborto”, inició sus exposición Silvina Frana y agregó como legisladora se sentía avergonzada de que no se haya podido tomar ninguna de las iniciativas que fueron acercadas al rico debate en el Congreso para acompañar a las mujeres en conflicto con tu embarazo”
Frana destacó los datos proporcionados por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA que marcan el aumento de las desigualdades, y el aumento del desempleo, que hay un 30% de trabajo informal, y que la disminución de la desocupación es virtual ya que se debe a la puesta en funcionamiento del monotributo social. En el marco del debate por la pobreza sostuvo que debemos preguntarnos “¿qué pasa con la riqueza? El problema de la Argentina no es la pobreza sino la distribución de la riqueza”, citando a monseñor Lozano del día anterior.
Y concluyó, recordando las palabras de Francisco, “el poder es un servicio, interpelando a los políticos a llegar a ese lugar con la sensibilidad suficiente para ver como revertimos esas situaciones, dar respuestas y rendir cuentas”.
Juan Carlos Schmid, inició diciendo a modo de pregunta “¿Vale la pena interrogarse si después de 35 años, de derecho al voto, de recuperación de las normas para la convivencia ciudadana, de haber atravesado una gran crisis, si verdaderamente la democracia es un camino de servicio a los pobres? Los pobres seguramente entenderían que la democracia es una palabra vacía de contenido”.
“Algo malo debemos haber hecho todos los argentinos, para que tengamos semejante acumulación de desigualdades en nuestro país. Todos nos tenemos que interpelar. Tal vez el problema de la Argentina sean los ricos y no los pobres. Y si miramos esto a escala mundial vamos a descubrir que esto es una realidad incontrastable”, señaló Schmid.
El cierre del panel, estuvo a cargo de monseñor José Melitón Chávez, miembro de la CEPAS. “Soy obispo de Añatuya, la diócesis más pobre de Argentina. Tenemos pobreza con chicos que no tienen escuela, sin acceso a la salud, sin teléfono, sin casi nada”, inició el obispo.

“Hay una herida profunda que duele, es cuando no hay reacción en la gente, menos en los dirigentes. A veces la misma Iglesia todavía no ha terminado de reaccionar ante esta realidad”, se sinceró Melitón Chávez y añadió, “la pobreza también es la misma política, yo creo que tenemos una deuda grande, profunda, amplia. Se puede aparentar estar dialogando, pero ojala que los cambios se den realmente”.
“Hay una deuda de la dirigencia política: falta ejemplaridad. Ojalá que la de hoy y de ayer, pueda dar disponibilidad y respuesta para que nuestro pueblo pueda caminar con esperanza”, concluyó el obispo miembro de la CEPAS.

MÁS NOTICIAS

Más Leidas