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Con las manos vacías, la Alianza Francesa dijo basta y cerró sus puertas

Fueron 110 años de trabajo, sacrificio, satisfacciones y desdichas. Lo perdieron todo y no pudieron recuperarlo.

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Bajaron las persianas, no pudieron sostenerse económicamente luego de haber perdido el majestuoso edificio de calle Rivadavia 114 y el panteón del Cementerio Central.
Durante muchos años pelearon por recuperarlo pero no tuvieron suerte. En esas paredes quedaron sepultadas las voces, las risas y las esperanzas de la colectividad francesa que se instaló en nuestra ciudad para poder progresar y darles un futuro de calidad a su descendencia.

Largo recorrido
El ex edificio de la Alianza Francesa, ubicado en Avenida Rivadavia 114-122, ahora es propiedad del Sindicato Trabajadores Municipales de Junín. La Alianza fue desalojada allá por octubre de 2009, tras haber funcionado allí durante 103 años.
Fueron a juicio, pidiendo la nulidad de los títulos y porque sus integrantes aducían que había muchos intereses en juego. Fue un largo proceso, donde el Sindicato de Empleados Municipales presentó también títulos de propiedad sobre el edificio y el panteón, porque los municipales siempre sostuvieron que había habido una fusión entre la Sociedad Francesa de Socorros Mutuos, propietaria del panteón y del edificio de calle Rivadavia, y el Sindicato.

El edificio en riesgo
En el año 1991 se había firmado un acuerdo con el Municipio mediante el cual se convenía que se arreglaría el edificio y luego, en un sector iba a funcionar la Dirección de Cultura Municipal, la Alianza Francesa se quedaba en su lugar, y el Salón Víctor Hugo iba a ser un salón multiusos o pasaría a alojar la Biblioteca, porque en aquel entonces se necesitaba un lugar para tal fin. Eso había quedado suspendido, pero en ese marco, que se reclamara el edificio desde otro lugar, parecía ridículo.
El eventual traspaso del edificio a manos del gremio se habría hecho a través del Instituto Nacional de Mutualidades (INAM), en una época en donde muchos edificios de instituciones pasaron a manos de sindicatos por intermedio del INAM, que decretó una serie de intervenciones, y una de ellas podría haber sido esta.
Se logró trabar la venta y, en un momento, el sindicato quiso demoler el edificio y tuvieron que hacer un juicio para evitar esa demolición, porque en ese momento la Alianza Francesa no tenía su documentación en regla. Ese juicio se ganó. Luego el Sindicato inició una acción judicial para desalojar, sosteniendo que al momento del traspaso, las autoridades de la Alianza sabían que el bien había pasado a manos del sindicato y que se había firmado un comodato, algo que nunca apareció.
Ante esta eventualidad, que no logró frenarse aunque la institución contó con un fuerte respaldo de la sociedad juninense, la Alianza Francesa inició un nuevo juicio por nulidad de títulos.

Todo se perdió
Hace ya casi dos años, en septiembre de 2016, el doctor Athos Aguiar, asesor letrado de la Alianza Francesa de Junín, había expresado a La Verdad que “el juicio terminó y se rechazaron todos los pedidos de la Alianza Francesa, fue a la corte de la Provincia y lo devolvió como había subido. La Alianza Francesa ya no puede hacer más nada, el edificio, la personería y el panteón de la Sociedad Francesa en el Cementerio Central, se perdió de manera definitiva. Supongo que el panteón quedará en manos de la mutual municipal y el edificio de Rivadavia a nombre de una sociedad MAJOFE, que era quien había comprado la firma Manuel Pardo”.
“El juicio comienza en el año 1998, cuando un periodista local revela que había un negocio raro con el edificio y comenzó una investigación. Ahí se saca una orden de demolición del edificio, logran evitarla y comienzan una serie de conflictos entre Alianza Francesa y la Mutual de Empleados Municipales. La única ventaja que tiene haber hecho este pleito durante tantos años, es dejar documentado lo que es la historia de una apropiación patrimonial. Básicamente fue una maniobra administrativa aparente con concurso de gente local. La firma de la venta del edificio era de un interventor, que invocaba instrucciones que no tenía, y todo fue tratado en los expedientes. Las sucesivas sentencias fueron rectificando y dando sentido a esos actos. Como abogado pude hacer todos los planteos que quise y mi agravio es que en la corte les agarró una especie de limpieza de primavera y bajaron los dos recursos en quince días. Es una corte que nunca estuvo muy bien calificada profesionalmente y asumieron una función burocrática del rol. Acá hay dos cosas: por un lado, hechos claros y, por otra, las interpretaciones burocráticas y judiciales, que han ido cambiando siempre en pro de la conservación del acto”, contó.
“La corte no dio el derecho de tratar los argumentos de las partes, la cámara me genera los recursos y la corte me los baja en una semana. Si puedo dar un nombre en todo esto y es Patricio Griffin, quien era director del Instituto de Asociativismo, adulteró informes en la última etapa del juicio. Igual, para llegar a donde llegamos, hay toda una cadena de actos administrativos, civiles y formales, que no se hicieron. Esto se precipita por la oposición de la Alianza en su momento y porque formaba parte de un proyecto político, que eran las elecciones del 95. La Mutual de Empleados Municipales se iba a hacer cargo de las funciones sociales y los socios de la Sociedad Francesa, no lo hizo. Escrituró a su nombre el edificio e inicia los trámites para venderlo y demolerlo. Cuando se inicia el pleito y se hacen las medidas cautelares cuestionando la titularidad del edificio, se lo venden, por boleto a Pardo, quien escritura a nombre de MAJOFE. Lo que vale aclarar es que la Alianza era una entidad secundaria de la Sociedad Francesa. Acá el verdadero escándalo está en las actuaciones locales, que no son los jueces que están ahora, en cómo se trató de entrada el interdicto de la Sociedad Francesa, que se cambió el objeto del juicio, eso lo hizo la cámara civil local. Creo que lo importante es haber puesto de relevancia lo limitado y primitivo que es el concepto judicial en la provincia de Buenos Aires”, había puntualizado en aquel momento.

Salón Víctor Hugo
Entre 1907 y mediados de los años 50, el Salón “Víctor Hugo” vivió sus mejores años de esplendor. Fue bastión de innumerables acontecimientos artísticos y culturales, por citar algunos de ellos, el debut de Carlos Gardel en 1921. Es de destacar las excelentes condiciones de acústica y de confort que brindaba el salón. Escenario de la primera película sonora exhibida en nuestra ciudad en el año 1930, cuyo filme protagónico fue “Amor Pagano”. El Salón Víctor Hugo posee una riquísima historia como espacio de cultura y patrimonio de Junín. Debido a ello, el Concejo Deliberante de Junín en la sesión de la fecha 18 de octubre de 1995 declaró al edificio de “Interés Histórico Municipal”.

Últimos años
Luego de haber sido desalojados, la Alianza Francesa se instala en una propiedad alquilada en calle Gandini 29, donde los últimos años siguieron brindando cursos a la comunidad, siendo una de las 53 Alianzas que estaban trabajando en la República Argentina, institución que tuvo años de esplendor al contar con 120 Alianzas Francesas en actividad.
La Alianza local, en 2011, se sumó al proyecto internacional de las Alianzas Verdes, mediante el cual se entregaban los tarros de residuos para las cantinas de los clubes. También tenían un acuerdo con la UNNOBA y enseñaban el idioma a alumnos que buscaban una beca en Francia.

Hoy
Hoy, la Alianza Francesa se está despidiendo de la ciudad: tras 110 años de actividad, inició el proceso de disolución, tras asambleas frustradas para renovar el Consejo de Administración y quedar acéfala.

Asociación de Colectividades
La Asociación de Colectividades lamenta profundamente que una institución como la Alianza Francesa, con 110 años de actividades en nuestra ciudad, y muchos de integrar la Asociación, con su labor social, educativa y cultural, cierre sus puertas y cesen sus actividades.
Fue una de las primeras colectividades que intervino en la fundación de la Asociación, participando de forma ininterrumpida. Por tal motivo, hemos acompañado y apoyado a nuestros compañeros en aquellos años en que se luchó para defender el edificio de la calle Rivadavia.
Quiera Dios que, en un futuro no muy lejano, Junín tenga una institución de esta envergadura, como fue la Alianza Francesa.

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