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La Deportiva

Carlos Montenegro, un luchador dentro y fuera del agua

El nadador juninense dialogó con LA DEPORTIVA y se refirió a su inicio en el deporte, los entrenamientos, competencias y sueños que posee.

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Carlos Montenegro, quien hace veintidós años tuvo un accidente en moto, tras un largo proceso de rehabilitación física empezó a nadar por salud, y actualmente está con la mente puesta en la competencia. Durante una charla muy grata con LA DEPORTIVA, el deportista juninense destacó el apoyo incondicional de sus familiares y amigos, quienes lo ayudaron a salir adelante y lo acompañan día a día.

En otro orden, el mismo comentó que entrena 3.000 metros cada dos días, en la pileta Santa Paula, y que a raíz de los cruces que transcurrieron en el balneario “Laguna de Gómez”, estuvo nadando hasta seis días seguidos, mezclándolo con la competencia. En tanto, además comentó que tuvo que empezar a bajar de peso, así se le hace más fácil manejarse con la prótesis que posee. 

 

El accidente. Montenegro, era un apasionado por las motos, tenía veinticuatros años y trabajaba como repartidor de menudencias en el frigorífico Junín, cuando una noche fue encandilado por otro vehículo y sufrió un accidente, en una curva de la avenida “Eva Perón”. Este hecho cambió su vida para siempre, ya que le amputaron su pierna derecha y afortunadamente le lograron salvar la otra. “La cirugía que me hicieron para salvarme el pie fue bastante complicada y me llevó tres años recuperarme. Primero comencé en silla de ruedas, después con un andador, hasta llegar a caminar sin nada”, cuenta “Charly”, como lo apodan sus conocidos.

 

Apoyo incondicional. También recalcó cuanto significan para él sus allegados refiriéndose a ellos como “unos padres que son lo más y un grupo de amigos que me ayudaron muchísimo a salir adelante, como Roberto Petaca, Fabricio Gómez, Juan Carlos Baroja, Eduardo Duhagon, entre otros”.

 

La importancia de nadar. Por otro lado, se refirió a la importancia que tiene el deporte acuático para él: "La natación para mí fue un salvavidas, algo muy importante, ya que iba a la pileta y esperaba que no haya nadie para desvestirme o para salir del agua, pero en cambio ahora voy cuando está lleno de gente. El deporte en general me cambió la vida, ya que antes me costaba aceptarme y ahora estoy preparado hasta de responder de otra forma, con otra predisposición”, aseguró Montenegro.

 

Sus inicios. El nadador hace tres años que compite en los cruces que se hacen en el balneario “Laguna de Gómez”. Su carrera deportiva nació a raíz de las consecuencias físicas del accidente, que lo llevó a que su médico le recomendara nadar y al poco tiempo comenzó a competir. “Yo empecé en julio y en diciembre iniciaban los Cruces y empecé a entrenar cada vez con más frecuencia, así podía llegar. Primero empecé con 1.000 mts, después con 2.500 y al año siguiente llegue hasta los 5.000”.

“El autor intelectual para que yo esté acá es Esteban Merlo, él fue uno q me incursionó en esto. Ahora tengo un profesor que hace tres años que estoy trabajando con él, es Juan Moraga, me está llevando muy bien, sabe mucho”, comentó.

 

Natación a nivel local. “Charly”, como lo llaman sus amigos, opinó de la natación a nivel local, sosteniendo que “cada vez se ven más chicos, gente que viene de los alrededores inclusive, pero sí por ahí los medios le dan una buena propaganda se duplicaría o triplicaría el número. Eso ayudaría mucho a Junín, ya que está para sacarle provecho a la Laguna y eso sería algo muy lindo”.

 

Próximos objetivo y sueño. En tanto sobre los objetivos a corto plazo señaló que lo más importante es estar bien de salud, seguir caminando y poder manejarse solo, pero también le gustaría competir en una carrera en río, la cual considera que es un gran desafío, ya que va ser la primera vez que nadaría en competencia en otra ciudad.

Asimismo, explicó que su entrenador aspira a que pueda  llegar a disputar un Juego Paraolímpico. “Estaría bueno apuntarle a los juegos Paraolímpicos, aunque yo lo veo súper lejos, pero considero que nada es imposible, aunque todavía no me veo ahí”, contó el deportista.

 

Mensaje final. Montenegro destacó que después de todo hay algo positivo en lo que vivió, resaltando que todo se puede y que nada es imposible. “Coseché muchos amigos a través del dolor, de mi problema y de la gente que me rodea y encima hacer un deporte que nosotros con los años no hacemos y ni hablar de competir. Si bien tardé diecinueve años lo supe aprovechar, ya que podría seguir tirado en una cama, pero aprendí”, relató

Por último, dio un mensaje para aquellas personas que están pasando por la misma situación. “Cuando yo no entraba en razón me decían que el deporte te deja una sensación linda, que el cansancio es placentero. Yo ahora lo estoy experimentando y me fascina. El hecho de desconocerlo hace que nadie haga nada. Realizar una actividad física es hermoso, fabuloso, hoy lo entiendo así”, cerró. 

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