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A pesar del dolor, trabajan para evitar más accidentes

Sandra Silvera habla sobre las actividades emprendidas para colaborar con el municipio y cuenta la tragedia de su hijo.

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A pesar del dolor que “no se borra más”, como es la pérdida de un ser querido y en muchos casos un hijo, las ‘leonas’ que integran la asociación Estrellas Amarillas siguen adelante con actividades tendientes a evitar más muertes y tragedias en las calles.

Universidad Siglo 21

Este es el caso de Sandra Silvera, hoy la cara visible de un grupo incansable. En esta nueva etapa que emprendió el municipio de la mano de Mario Olmedo, al frente de ‘Control Ciudadano’, las ‘Estrellas’ se ponen cada día el overol para dar una mano.

“Fuimos convocados por el municipio para trabajar en conjunto, para ver qué granito de arena podemos aportar en esta problemática del tránsito”, contó Sandra.

En este marco, explicó que “en estos días que hemos ido a realizar actividades en la calle, me llama la atención la cantidad de gente que anda en moto y sin casco. Tal es así que yo me arrimo siempre a la gente para entregar el folleto y les digo que colaboren con nosotros, que se cuiden, que utilicen el casco para el bien de ellos y los que llevan de acompañantes. Muchas veces son mamás con dos o tres chicos, todos nos reconocen tener la razón pero después no se cumple en la práctica”.

No más estrellas
“A nosotras ya nos pasó perder un hijo en un siniestro vial, no queremos que otras familias pasen por el dolor que nosotras estamos pasando, porque no se borra más. Yo hace once años que perdí a mi hijo, pero es algo que siempre tengo presente”, dijo.

Sandra remarcó que “por eso, siempre trato de aconsejar y decirle a la gente en la calle, cuando veo que hacen mal las cosas, como nos pasa cuando hacemos las actividades y cruzan semáforos en rojo o chicos ya grandes haciendo ‘willy’”.

“Nosotras no pintamos estrellas amarillas porque sí, cada una pintada en la calle significa que hubo una víctima, y creo que hay que tener respeto por estas víctimas y sus familiares”.

Su caso personal
El 20 de octubre de 2007 Sandra tomaba conocimiento del accidente sufrido por su hijo Patricio. “Nosotros vivimos en el barrio Nuestra Señora de la Merced, pasando la Ruta 7. Mi hijo venía en una moto Zanella 50 cc. desde el centro y cuando llegó al semáforo de Ruta 7 y Benito de Miguel, el semáforo estaba en rojo según cuenta la única testigo. Se paró delante de los autos que estaban para cruzar, y cuando dio verde, avanzó, pero la persona que pasaba por la Ruta no respetó y lo atropelló. Mi hijo estuvo cuatro días internado y falleció, tenía 18 años recién cumplidos”.
“Esa persona venía alcoholizada, tenía el carnet de conducir vencido y no poseía seguro. Intentó escaparse, pero la testigo le cruzó su vehículo y no lo dejó irse”, contó.

En este marco, la familia inició una causa judicial por homicidio culposo, “pero nunca obtuvimos justicia para mi hijo. Tenía todo para demostrar que él hizo las cosas bien, pero la Justicia no toma como agravantes que haya estado alcoholizado, sin seguro ni carnet. Creen que no tuvo intenciones de matarlo, pero si uno se pone a analizar las circunstancias, debería saberse que pudo haber matado”.

El sujeto “estuvo en la comisaría unas pocas horas haciendo los trámites, pero nunca estuvo detenido. Sólo estuvo imputado en la causa, y debía hacer trabajos comunitarios que nunca hizo, según constaba en el mismo expediente”.

Sandra es mamá de cuatro hijos, “hoy el mayor tiene 31 años y por él fue que siempre tuve más miedo, pero nunca por Patricio que era muy tranquilo y responsable. Hizo las cosas bien, pero terminó así”.

Abogado inescrupuloso
La integrante de Estrellas Amarillas contó que “seguimos la causa siempre, pero el abogado que me tocó no se preocupó mucho de las actuaciones. Siempre le pedía una copia de las actuaciones, y muchos años después, cuando fui a ver a los 5 años verla, me enteré que se había cerrado. Mi abogado nunca me había informado ni dado explicaciones de nada”.

“Cuando hicimos la marcha con familiares de víctimas de accidentes viales, nos reunimos con el fiscal general y yo comenté mi caso, pude tener la certeza de que confié y me defraudaron. Mi hijo no se merecía esto”, remarcó.

Sandra Silvera finalizó diciendo: “No tenemos más posibilidades de reabrir la causa, aunque lo hemos intentado. Por la impotencia que tengo es que hago todas estas actividades por los siniestros viales, y también participo del grupo Padres en duelo, dando contención a los familiares que hayan perdido a un ser querido en cualquier circunstancia de la vida”.

Haciendo Obras 1

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