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Locales

A 42 años del golpe militar, juninenses recuerdan cómo se vivieron aquellas horas

Actores sociales que recuerdan detalles de una época oscura de la historia nacional.

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El 24 de marzo de 1976 el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón cayó a manos de los militares. A partir de entonces el país comenzó a transitar una de las épocas más oscuras de su historia.
En la madrugada de ese día, superiores de las Fuerzas Armadas tomaron el poder a través de un golpe de Estado y comenzó así una dictadura cívico-militar que duraría hasta 1983.
Entre los años en que duró esta dictadura miles de personas fueron desaparecidas, se perpetraron infinidad de secuestros, privaciones ilegítimas de libertad, torturas en centros clandestinos de detención, apropiación de recién nacidos y exilios forzados de miles de argentinos.
Los años que transcurrieron bajo la dictadura de las Fuerzas Armadas estuvieron signados por una constante violación de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y un terrorismo de Estado que funcionó para el gobierno militar de facto como médula y ánimo social del Estado argentino.
Junín no estuvo ajena al contexto político y social que se vivió durante esos años en el país, y muchas fueron las historias que transcurrieron en nuestra ciudad vinculadas con el denominado Proceso de Reorganización Nacional.
Esta semana, La Verdad y LT 20 se contactaron con algunos actores sociales que recuerdan detalles de una época oscura de la historia nacional.

Universidad Siglo 21

Julio Ginzo
“Es un tema muy difícil, es una llaga que todavía para muchos está abierta. El 24 de marzo tuvo sus causas y sus consecuencias, hay que ser cuidadoso y certero al hablar de un tema como este”, dijo esta semana a La Verdad el doctor Julio Ginzo, histórico dirigente juninense y ex diputado por la UCR.
“El golpe se da como consecuencia del desmadre de un Gobierno que por entonces no tenía rumbo. No hay que olvidar que este proceso empieza con el golpe que le da Perón a Cámpora a tres o cuatro meses de haber ganado las elecciones. El país era un campo de batalla, en el que convivían el ERP, Montoneros y otros organizaciones subversivas -que habían sido alentadas por Perón desde Madrid- y la AAA, también idea por Perón para contrarrestar al monstruo que él mismo había creado. Producto de los severos inconvenientes de salud que padecía, eligió a su señora para que lo reemplace, y ella demostró su absoluta incapacidad para llevar adelante los destinos del país desde lo político”, recordó Ginzo.
“Yo era en esa época diputado provincial. Recuerdo que recorríamos la provincia de Buenos Aires tratando de convencer a la gente de que el peor gobierno civil iba a ser mejor que cualquier gobierno militar. Pero la sociedad en gran parte respaldó el golpe, y eso es algo de lo que debe hacerse cargo. En algún punto tuvo su responsabilidad. Las instituciones y las entidades intermedias también deben hacerse cargo. Cada uno se encerró en su casa mientras se producía en Argentina la matanza más grande de su historia. Esto no fue una guerra, fue una masacre. Yo personalmente tuve que irme tres veces, y como yo mucha gente la paso mal. Muchos en Junín sabían de la inocencia del grupo de muchachos que se llevaron. Había miedo, pero sin embargo los que estaban al frente de las instituciones deberían haber denunciado, por el lugar que ocupaban. Por el contrario muchos de los que estaban al frente de las instituciones en Junín tenían semanalmente reuniones con los que se creían los dueños de la vida de los juninenses”, evocó el dirigente radical.

Sonia Rodríguez
La fecha, emblemática para el país, fue recordada también por la dirigente local del Partido Obrero Sonia Rodríguez.
“El 24 de marzo junta a muchísima gente por lo que significó ese días. Hace 42 años la represión empezaba a ser muy fuerte. Yo no estaba militando en esa época, era muy chica. Estaba en un grupo de teatro y no tenía el nivel de politización que puedo tener ahora, pero recuerdo que tuve escalofríos. Tengo amigos, conocidos y compañeros de teatro que han desaparecido”, expuso quien esta tarde desde las 17 estará al frente de un acto que se realizará en la plaza Veteranos de Malvinas.
“La historia se ha renovado en personas pero la historia se repite. Lo importante es no perder la memoria”, enfatizó.

Juan José Fernández
Juan José Fernández, en aquel fatídico miércoles 24 de marzo de 1976, era concejal del MID, por el Frente Justicialista.
En diálogo con La Verdad, se refirió a aquel momento y comenzó contando que “el golpe militar del 24 de marzo de 1976 fue anunciado, casi diría, con precisión micrométrica, 90 días antes por Jorge Rafael Videla, que era el comandante del Ejército. En diciembre del 75, se acababa de sofocar la rebelión de un jefe aeronáutico, el brigadier Jesús Capellini, quien encabezó un intento de Golpe de Estado contra el gobierno de María Estela Martínez de Perón. Allí Videla dio un plazo a los poderes constitucionales para que normalicen la situación institucional del país, lo cual implicaba el desplazamiento de Martínez de la presidencia. Esto ya se había hecho unos meses antes cuando Isabelita fue forzado a pedir licencia y asumió la presidencia en forma interina Ítalo Luder”.
“Alrededor de Estela Martínez había gente que quería beneficiarse con el poder y fueron quienes hicieron fuerza para que no renuncie. En esa época Ricardo Balbín lideraba la UCR y aparecía Raúl Alfonsín. Por esa época, otro partido fuerte era el Intransigente, comandado por Oscar Allende, el cual días antes del golpe, dijo una frase que me quedó grabada y fue ‘los golpes militares nunca han solucionado nada y siempre han empeorado todo’. Fue una frase muy bien lograda y profética porque, desgraciadamente, pasado el gobierno militar no se solucionó nada y todo estaba peor”, conmemoró.
Rememorando lo que ocurría en la ciudad, expresó que “en ese momento el intendente de Junín era Abraham Ise. Yo vivía exactamente frente a la intendencia, en Rivadavia 25, y esa mañana, cuando pongo la radio y escucho la marcha militar y me crucé inmediatamente a hacerle compañía al intendente, era un muy buen tipo, que sabía que estaba allí. Estando ahí fueron llegando otros concejales y funcionarios. Al rato llega al despacho un teniente coronel del ejército, Ricardo Penido, que era conocido nuestro, porque acá nos conocemos todos. Nos saluda a todos con mucho respeto y le comunica a Ise que se iban a preparar unas actas de traspaso de poder y cada cual se fue a su casa. Recuerdo que era un simpático día de otoño, un día lindo, donde no hacía frío ni llovía”.
Para finalizar narró “que todos sabían que el golpe era inminente. Cuando en el mes de marzo se cerró la posibilidad en el Congreso de destituir a Isabel Perón, lo único que faltaba era poner el día y la hora. Había un gran sector en la Argentina que no toleraba más el estado de cosas en ese momento y daba la sensación que llamaban a los militares día por medio para que hagan el golpe. En Junín todo se dio de manera tranquila, aunque hubo algunos enfrentamientos menores. Las cosas duras que causaron las desapariciones, fueron posteriores”.

Gobierno Local Tango

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