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Nicolai: La acusación no se hace a la institución policial sino a las personas

La intervención de funcionarios policiales y del área Científica manipulando pericias y el cambio de ellas por dinero marcó un nuevo hito en el conmocionante caso de la muerte de Colombo y Medialdea. El fiscal habló con LA VERDAD y reseñó aspectos trascendentes que llevaron a la condena de Quispe Viza y abre nuevos interrogantes sobre la labor de personal policial cuya investigación dirige estos días

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El siniestro vial que se cobró la vida de Miguel Ángel Colombo y Sol Medialdea marcó dos caminos que ameritaban el análisis del fiscal que instruyó la investigación penal preparatoria, el Dr. Daniel Nicolai y la UFIJ 11.
Por un lado, el incidente en sí mismo que en una primera instancia mereció para el imputado una condena inédita y la calificación de homicidio simple con dolo eventual cuando habitualmente, frente a un siniestro, la imputación recae en la figura culposa.
Pero además, abrió una puerta que hasta entonces “moría” en comentarios. La intervención de funcionarios policiales y de Científica manipulando pericias e intentando cambiarlas por dinero.

-¿Está conforme con el fallo del Tribunal?
-Estamos bastante satisfechos. La labor del Tribunal ha sido medular e innovadora.
Todas las resoluciones “merecen respeto, participen o no de la posición del Ministerio Público. Hacemos lo mejor y no siempre coincidimos aunque éste caso ha necesitado una postura diferente y el Tribunal ha estado a la altura de las circunstancias y con el temple suficiente para sentar un precedente tan importante.

-¿Por qué consideró que estaba frente a un doble homicidio doloso y no culposo?
-Usualmente se asocian los accidentes de tránsito con una responsabilidad culposa, una negligencia y cuando se habla de dolo y la situación está en los extremos es más fácil. Es decir, cuando una persona quiere matar a otra, le pone un arma en la cabeza y dispara. Ahí sin dudas hay una intención, una finalidad y aplica una condena de homicidio doloso.
Ahora, cuando una persona viene manejando y por un momento se distrae no es un riesgo tan intolerable para la sociedad. Hay una imprudencia anti reglamentaria, pero no deja de ser un homicidio imprudente.
Pero hay cuestiones o realidades donde las conductas, el riesgo que insertan en la sociedad es tan grande que resulta prácticamente certero que el desenlace va a ser lesionar a otro. El Estado no se va a entrometer en la vida de una persona que quiere beber, conducir, chocar y matarse o lesionarse. No lo va a condenar por eso. Pero sí proteger el daño que va a hacer. Es la vida de terceros. Y cuando la conducta es tan manifiestamente anti reglamentaria y cercana a la certeza del resultado, se utiliza esta figura porque se considera que hay dolo, porque las probabilidades que no ocurra casi no existen.

-¿Este fue el caso?
-En este caso había una persona que manejaba de noche, despierto durante muchas horas, bebiendo inclusive en el trayecto, sin licencia de conducir, sin capacidad o maestría en el manejo, avanzando una y otra vez sobre la mano contraria, el desenlace era inevitable.

-No se ve con frecuencia que en un siniestro vial un fiscal considere que está frente a un dolo eventual.
-No es común que el Ministerio Público acuse en un accidente de tránsito como dolo eventual

– ¿Fue importante el testimonio de los testigos que aportaron información respecto de los 40 kilómetros previos al punto del siniestro?.
-Justamente me parece que ahí estriba un poco la cuestión. Para tratar de explicar la conducta, los testigos relatan cómo avanzaba hacia la mano contraria en un trayecto muy largo y con un resultado que era totalmente esperable. Es algo que desde afuera cualquier persona sabía que podía ocurrir. Y por eso es dolo eventual. No fue una transgresión a las normas de tránsito sino una sucesión o una acumulación durante muchos km. con un resultado que era prácticamente anunciado.

– Durante la instrucción, podría decirse que hubo un antes (los momentos previos), un durante( determinar quién conducía), y un después (detectar que quienes deben velar por que se haga justicia cambian la sangre del conductor).
-Al Ministerio Público lo complicó mucho y creo que para las víctimas hubiera sido terrible; por suerte se pudo rebatir. Hubo ciertas conductas en la investigación. Una de ellas fue primero, la de tratar de marcar como responsable al acompañante y no al conductor. Pero además, la persona que circulaba lo hacía con la documentación de su hermano y esa noche se hacía pasar por él y luego, el cambio de sangre.

-¿Cómo descubre el cambio de sangre?
Cuando voy al lugar del hecho varias personas me decían que había olor alcohol, que estaban ebrios, encontraron una botella de cerveza. En ese momento decidí detener a una de las personas y como había detenidos se pidió lo antes posible la realización de la pericia de alcoholemia. Pero la sorpresa fue muy grande cuando el resultado llegó negativo. Entonces pedí que se hiciera nuevamente. Daba por sentado que iba a dar positivo.
Es decir, yo tenía tres tubos (con la sangre del conductor). De cada uno se pueden hacer 20 muestras. Mando dos a Policía Científica y ellos me dicen que utilizaron todo un tubo y al otro lo tiraron porque había dado negativo. Como me quedaba un tercero, lo mando a La Plata y es el que me da ADN de José Ovidio y no de David. De no haber tenido esa precaución, no se hubiera sabido. Y aclaro que no es la primera vea que me pasa y también entonces lo pude sortear porque tenía un tercer tubo en mi poder. Pedí que lleven la muestra a La Plata y allá también me da negativo, entonces pido un ADN. Cuando llega el resultado, me dicen que no era la sangre de quien tenía imputado sino que era de un hermano que el día del accidente estaba a 100 kilómetros.

– ¿Hubo algún tipo de intervención por parte del Dr. Cichero, defensor del imputado?.
-No. La conducta del abogado fue siempre correcta. Se manejó con mucha seriedad.

-¿José Ovidio Quispe Viza declaró bajo la figura del imputado colaborador?
– Cuando lo llamo y le imputo el delito, declara con la figura nueva de colaborador y dice que había ido a hacer algo con la idea de la alcoholemia y aparentemente hubo personas tanto del Destacamento de O´Higgins como de Científica que acordaron el cambio de la muestra sanguínea por una suma de dinero. Esto está acreditado porque está el ADN que es de José Ovidio y no de David, el que manejaba y estaba imputado.

– ¿Se puede hablar de funcionarios policiales imputados?
-Mucho más no voy a ahondar porque se está investigando y hay que determinar cuáles son las personas que intervinieron. Estamos en etapa de investigación. Ahora, quiero señalar dos cosas. El Ministerio no juzga Instituciones sino personas. Y no queremos hacerlo extensivo a la Institución porque también sé que esas personas tienen compañeros de trabajo que por ahí están doloridos y se sienten perjudicados al no estar determinados los responsables. Por eso pido paciencia

-¿Es tan grave el siniestro como la respuesta de algunos funcionarios entonces?
– Es lamentable porque el Estado es un conjunto de personas que trabajan coordinadamente y si no podemos confiar uno en el otro se vuelve prácticamente imposible la tarea. La gente pone expectativas en el Estado. Es lo único que le queda. A ellos no les hubiera quedado nada. El Estado no puede devolver la vida pero puede sancionar a alguien que cometió el hecho para que ese hecho no se pueda producir y si el mismo Estado está amparando o encubriendo esas conductas pierde razón. De no haberse llegado a una u otra condena, las familias hubieran tenido una doble victimización. No solo haber sido víctimas de ese perjuicio sino además el de no tener una respuesta del Estado. En lo personal siento una gran satisfacción porque le pudimos dar una respuesta, nada más que por eso, hubiera sido terrible para ellos. No fue fácil y no es fácil si uno no encuentra un Estado depurado y es a lo que tenemos que apuntar

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