Miércoles 8 de marzo de 2017, 06:25

Una “vendida” habría sido el motivo de la pelea previa al incendio en la Comisaría

El fiscal que investiga la tragedia en la Comisaría Primera, Nelson Mastorchio, recibió este lunes en su despacho a los medios de prensa y brindó detalles de la investigación, a partir del resultado de las autopsias y las declaraciones testimoniales que recibió en las últimas horas. 

Confirmó el fallecimiento de las víctimas por inhalación de monóxido de carbono y descartó que hayan muerto apuñaladas o por disparos de arma de fuego, aunque aclaró que uno de los sindicados como partícipe de la reyerta, presentaba una herida punzocortante en una pantorrilla.

El fiscal también desestimó las versiones de una pelea por la llegada de uno de los imputados en el robo y abuso de la joven abogada y señaló que “fue un entredicho por una vendida respecto a un faca que uno de ellos tenía en su poder”. 

Además explicó que decidió apartar de la investigación a la Policía ante la sospecha de que pueda tener alguna responsabilidad en la tragedia y pidió que confíen en su trabajo.

 

Conferencia. En su despacho ubicado en el sexto piso del edificio del Ministerio Público Fiscal, el doctor Mastorchio citó a los medios y respondió a las requisitorias de los periodistas. 

El primer tema al que hizo mención el fiscal fueron las autopsias: “Si bien los informes van a tardar una semana en llegar, les adelanto que las siete personas han fallecido por la inhalación de monóxido de carbono”. Explicó que “el Instituto de Ciencias Criminalísticas y Criminología de Junín tiene equipamiento de tecnología avanzado donde mediante resonancias magnéticas y radiografías entre otras cosas, se pudo descartar que alguna de las muertes haya sido por algún proyectil de arma de fuego” y agregó que “los cuerpos presentaban quemaduras de diversos grados y sólo uno de ellos presentaba una lesión punzocortante en la pantorrilla izquierda. Sería de una de las personas que aparentemente, por los testimonios recabados hasta el momento, participó en la reyerta previa al incendio”. Sin embargo evitó dar el nombre de la misma. 

Según afirmó el fiscal “los demás cuerpos no presentan heridas punzocortantes ni golpes, sólo quemaduras de la exposición al calor en un lugar donde la temperatura superó los 500 grados”.

 

Filtración de las fotos. Consultado por los medios sobre la divulgación de las fotos de los cuerpos el funcionario remarcó que “preservó la escena del hecho ante la sospecha de que podría recaer sobre la Policía algún reproche penal por lo sucedido y en tal sentido apartó a la fuerza de la investigación”. “El único garante para impedir que alteren la escena del hecho era yo y mis instructores Labate, Fontana, Caniglia, Raimundo y Muscolini. Cuando llegue todavía estaban trabajando los bomberos y en todo este devenir, mientras realizábamos las tareas, es posible que algún oficial o alguien haya tomado una foto y luego las haya divulgado. Ese es el morbo que existe y obviamente va a jugar en contra de las personas que lo hicieron”, agregó Mastorchio.

La sospecha del fiscal sobre la fuerza de seguridad hizo que esa misma noche los detenidos que sobrevivieron fueran trasladados a otra ciudad “para que no sean intimidados”. Y recordó que cuando arribó a la seccional “los sobrevivientes estaban en el patio, boca abajo y esposados. Justo comenzaba a llover por eso ordené que se los resguarde en el garaje de la Comisaría Primera. Tenía toda la Policía encima de ellos y ordené que ningún efectivo hablara con ellos para que no los intimiden ni los amenacen y puse a dos de mis instructores allí”. Incluso  señaló que tuvo “discusiones con varios policías”.

 

Pelea. En los instantes posteriores al incendio el fiscal les tomó testimonios a seis de las once personas que sobrevivieron y que fueron los únicos testigos de lo que ocurrió ahí adentro. “Las declaraciones fueron coincidentes en que dos de los fallecidos tuvieron una pelea y ambos fueron colocados en la misma celda aunque la lógica hubiese sido que fueran colocados en espacios diferentes, sostuvo, y descartó las versiones de una pelea por la llegada de uno de los imputados en el robo y abuso de la joven abogada. “Fue un entredicho por una vendida respecto a una faca que uno de ellos tenía. Los sobrevivientes señalaron que a ellos los ‘engomaron’ (encerraron) por culpa de los otros. Y que tendrían que haber sido encerrado a los dos que se pelearon y no a todos”.

 

Alcaidía. Consultado sobre una posible solución al déficit de lugares de alojamiento el fiscal a cargo de la causa recordó que “Pergamino hace años se viene empeñando por la instalación de una alcaidía. Ese sería un ámbito adecuado para alojarlos. Las alcaidías tienen ventajas que una comisaría no. Hay psicólogos, atención médica, espacios donde el interno se puede entrevistar con su abogado. Acá se hacía a través de la puerta que da al patio de la comisaría”.

A raíz de la tragedia el funcionario emitió una resolución que fue notificada a todas las dependencias policiales de Pergamino para “que se abstengan de introducir una persona privada de la libertad en ese sector. Tendrán que ver cuáles son las condiciones de cada caso y a donde se llevará a los próximos aprehendidos. Están las otras comisarías de las ciudades que dependen de la departamental”, recordó.

 

Dudas. Martorchio también se refirió a las dudas que existen sobre la causa y sobre su accionar. “Todo el mundo duda de todo, dudan de mi trabajo y eso entorpece la investigación. Ayer me reuní con las dos últimas familias y lo único que les pido es que confíen en mí. Ellos van a poder controlar mi trabajo. Yo estuve ahí desde el primer momento y voy a estar hasta el último día en el que vayamos o no a un debate oral”, manifestó al respecto.