Martes 14 de marzo de 2017, 06:55

La laguna La Picasa crece y piden el control de los canales clandestinos

Continúa siendo preocupante la situación en la laguna La Picasa, ubicada en la zona rural entre Buenos Aires y Santa Fe, ya que sigue subiendo el nivel de agua. La Ruta Nacional 7 se encuentra cortada y advierten sobre su inminente rotura. También se teme que el agua, mediante canales clandestinos, pueda ser derivada a Junín.

El presidente del comité de cuenca La Picasa, Juan Carlos Duhalde, describió que “la laguna llegó a la cota 104.36 sobre el nivel del mar, lo que significa que siguió creciendo medio centímetro por día, como hace 45 días; en la medida que va creciendo va socavando los terraplenes de la ruta 7 y el riesgo de rotura es casi inminente”.

“La laguna tiene dos problemas, uno es la entrada, que tiene distintos reservorios aguas arriba, esos reservorios tienen un vertedero, y el nivel de estos vertederos fue construido por debajo de la cota del proyecto, entonces el ingreso de agua es mayor y en menor tiempo por la velocidad de escurrimiento. La otra posibilidad es, una vez hecha la retención aguas arriba, por el otro lado, aguas abajo, hay una proyecto de un canal derivador, que permitiría bajar cinco metros cúbicos por segundo las 24 horas los 365 días del año sin afectar a nadie aguas abajo sin necesidad de bombeo”, dijo.

 

Opciones. La información acerca de la posibilidad de abrir un canal aliviador para que el agua pueda bajar dos metros en La Picasa, creo alerta en nuestra zona, ya que esa agua podría venir directamente para el Partido de Junín.

Respecto de este tema, el subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad, arquitecto Marcelo Balestrasse, explicó que “todavía no hay ninguna operación física. Esto ya pasó en 2001, la provincia de Santa Fe había hecho, en forma independiente, canales y, mediante un amparo presentado por la provincia de Buenos Aires, los tuvo que tapar. Con la provincia de Buenos Aires se llegó a dos alternativas de evacuación: la norte y la sur. Una que termina en la laguna El Chañar y conecta al Río Salado que llega a la Mar Chiquita y otra que conecta a La Salada Grande, en Coronel Granada que, a través de la Cañada de Las Horquetas, también llegan a Mar Chiquita. Estas alternativas están aprobadas, ahí es donde están las estaciones de bombeo. Si hay alguna otra alternativa, habrá que conversar con las autoridades de la Provincia y se evaluará qué es lo correcto”.

 

Alguna solución. Luego, expresó que “obviamente que hay que encontrarle alguna solución a La Picasa porque esto no puede seguir así. Creo que hay dos alternativas de diálogo. Por un lado, estudiar las variantes que ya están, norte y sur, para que funcionen las 24 horas del día los 365 días del año, de acuerdo a lo que está permitido, que son, entre las dos, unos 15 m3 por segundo. Eso a nosotros no nos afecta y ha funcionado durante muchos años y, por diferentes cuestiones, se ha dejado de usar. Esto fue haciendo que La Picasa no evacuara sus aguas”.

“La otra alternativa es tener, aguas arriba de La Picasa, obras de control en cómo llega el agua y en los canales clandestinos, tanto en Santa Fe como en Córdoba. El control debe ser constante aún cuando no haya estos niveles en la laguna. Si uno mira en el historial este problema, se puede ver perfectamente en el Google Earth que, en 2014, no había agua cerca de la Ruta 7, sólo se veía en algunas zonas. Estos 500 milímetros de agua que cayeron entre diciembre y enero, y parte del año pasado, hizo que se acumulara el agua, porque es una cuenca cerrada, ahí está el problema y el agua llega, en forma descontrolada, a La Picasa. Por otro lado, hacer las obras que corresponden o que funcione lo que está hecho. Tengo entendido que hace dos años que no funcionan las seis bombas que hay, parece que ahora algunas las han puesto en marcha, cómo no se va a acumular agua”, finalizó el arquitecto.