Jueves 31 de agosto de 2017, 07:20

La asamblea vecinal distribuyó planillas para demandar a ABSA

La asamblea de vecinos por el agua se realizó anoche en el salón principal del Centro de Investigación e Información Educativa (CIIE), donde se distribuyeron las planillas para la recolección de firmas y así dar fuerza a la demanda contra la empresa ABSA, por los altos niveles de arsénico y nitratos en el agua de Chivilcoy.

El martes de la semana que viene se convocó a otra reunión, también a las 19.30 horas, donde se recabarán las planillas con las firmas y continuar con las medidas judiciales.

Muchos vecinos se acercaron a la sede de la calle Pintos 222, donde estuvieron los impulsores de esta medida, vecinos autoconvocados que en su momento iniciaron la demanda y que generó en un fallo en la que la empresa le entrega agua envasada, hasta que se solucione la situación.

Entre los vecinos estuvieron Rolando Ruocco, Ezequiel Caselles, Aníbal Berón, Ana Benedetti y Mauricio De Marzi. Asimismo, la concejal del bloque Feminista, Laura Razzari; la secretaria del Concejo Deliberante, Silvana Rossi; el director de Inspección General, Arturo Pertosa; el defensor del Pueblo de Chivilcoy Leandro Benegas; los abogados, Carlos Santilli y Leandro Caselles y Julia Crespo, de la Asamblea “Todos por el Agua” de la ciudad de 9 de Julio.

 

Temas tratados. Ezequiel Caselles hizo hincapié en que el desafío es “lograr que la demanda se extienda a toda la comunidad” y remarcó que, por esto “es un tema político, de ahí la importancia de la participación que podamos lograr”.

Seguidamente, Rolando Ruocco informó que nuevos análisis de la calidad del agua dieron nuevamente niveles altos de arsénico, en relación a lo permitido por la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino. Niveles que van de 0,05, 0,06 a 0,07.

En tanto, los abogados dieron a conocer el estado en que va el fallo. “Hoy ABSA está obligada a entregar bidones de agua a las personas que hicieron la demanda” dijo Leandro Caselles.

A continuación, Julia Crespo, de la ciudad de 9 de Julio, relató la experiencia de ese municipio que logró con la participación de los vecinos, que la Corte Suprema de Justicia de la Nación obligue a ABSA a la construcción de una planta potabilizadora, por un problema similar al de Chivilcoy.

“Con las obras realizadas, logramos que los niveles de arsénico sean de 0,01”, ejemplificó y luego enumeró el proceso hasta lograr la decisión “con la participación de muchos vecinos”.

Asimismo, al igual que en la ciudad bonaerense recomendó asesorarse con profesionales como geólogos, médicos y otros especialistas, en torno a la calidad del agua. “Primero nos pusieron cuatro canillas, luego una planta de ósmosis inversa que desmineraliza el agua, lo cual no es bueno”, subrayó ateniéndose a la experiencia de su ciudad.

 

Inquietudes de los vecinos. Luego se dio paso a las preguntas de los vecinos, por ejemplo, quién y cómo se controla la calidad del agua envasada que se vende en los comercios. Asimismo, observaron la ausencia del intendente Guillermo Britos y del resto del arco político de la ciudad. Julia Crespo respondió que “es difícil para los municipio encartar un tema como éste”.

Otra cuestión fueron la cantidad de intimaciones y amenazas de corto de agua por parte de ABSA que reciben en estos días. Ante esta inquietud, la vecina nuevejuliense dijo “no aconsejamos el no pago” ya que lo que se busca más que nada es “la calidad del servicio”.

Mauricio De Marzi, uno de los vecinos que hizo la demanda y que es docente de la Universidad Nacional de Luján e investigador del CONICET, explicó algunas cuestiones que tienen que ver con los análisis que los vecinos pueden hacer en sus respectivos hogares.

Finalmente, se distribuyeron las planillas y se convocó a una nueva reunión para el martes 5 de septiembre, en el CIIE de la calle Paso Nº 222.