Viernes 3 de noviembre de 2017, 19:44

Condenaron a dos policías por falsificar actas de rastrillaje del caso Pomar

Dos policías bonaerenses fueron condenados a penas de 12 y 14 meses por falsificar actas de rastrillaje durante la búsqueda de la familia Pomar, cuyos miembros fallecieron tras accidentarse el 14 de noviembre de 2009, pero fueron hallados 24 días después.

El fallo fue dado a conocer hoy por el juez correccional de Pergamino, Carlos Picco, quien destacó en el escrito que "la familia Pomar no fue buscada como se debía” y que “los rastrillajes fueron deficientes”.

El magistrado condenó a un año y dos meses de prisión en suspenso al excomisario Daniel Fabián Arruvito y a un año de prisión en suspenso al ex teniente Luis Quiroga por el delito de “falsedad ideológica de instrumento público”, en tanto que se absolvió al ex teniente Benito Barcos, el único de los tres que sigue en actividad.

Al momento de los hechos, los tres se desempañaban en la Patrulla Rural de Pergamino y en el destacamento de Gahan, a 20 kilómetros del lugar de los hechos.

Aquilino Giacomelli, abogado de la familia Pomar, sostuvo que está “conforme con las condenas si bien no son los montos que habíamos pedido”, y señaló que “estamos evaluando no apelar para que se aumenten las penas, pero sí la absolución de Barcos”.

Sobre este policía, Giacomelli recordó que realizó lo que se denomina en la jerga policial un “lancheo”, es decir ir despacio en el móvil mirando a ambos lados de la ruta y hacia adelante en busca de rastros.

“Si había una impronta de frenada, como se encontró después, tendría que haberse detenido y haberla visto”, sostuvo el abogado.

Por su parte, María Cristina Robert, madre de Gabriela Viagrán, la esposa de Fernando Pomar, consideró que estos tres policías “son unos perejiles” y que “en el juicio no estuvieron todos los que tenían que haber estado”.

Según la condena, los policías firmaron documentos en los que aseguraban que habían realizado rastrillajes en la ruta, en las alcantarillas y en los puentes rastros del accidente, algo que en la realidad no había ocurrido.

Fernando Pomar, su esposa Gabriela Viagrán, y sus hijas María del Pilar y Candelaria, fueron vistos por última vez el 14 de noviembre de 2009 cuando se trasladaban desde José Mármol hacia la ciudad de Pergamino, de donde eran oriundos y planeaban visitar a familiares.

Como nunca llegaron a esa ciudad, sus allegados denunciaron la desaparición al día siguiente, pero la Policía tardó 24 días, hasta el 8 de diciembre, para encontrar el auto, que fue hallado volcado entre pastizales a un costado de la ruta 31, cerca de Salto y a unos 40 kilómetros de Pergamino.

Allí, se descubrió que había que había una huella de doce metros de frenada sobre el asfalto, vinculada al accidente que había sufrido la familia, y partes del auto y enseres de los ocupantes en la banquina, lo cual dejó al descubierto que los policías no pasaron nunca por allí o no rastrillaron bien la zona.