Lunes 20 de marzo de 2017, 06:47

Suprema Corte: guerra de nombres y vacantes en juego

Con la silla que ocupó Juan Carlos Hitters vacía desde hace cuatro meses y medio, la integración de la Suprema Corte de Justicia provincial se convirtió en un foco de especulaciones políticas, que van desde la habitual danza de nombres y perfiles hasta la posibilidad de que se produzca una nueva vacante, una eventualidad que contempla el gobierno de María Eugenia Vidal.

Tras la jubilación de Hitters, Vidal decidió no avanzar con una propuesta para reemplazarlo por un cálculo puramente político: en ese momento ya había dado fruto la estrategia de presión-negociación para que María Del Carmen Falbo, que anunciaría diez días después su salida de la Procuración y la prioridad fue asegurar el apoyo del Senado para el nombramiento de Julio Conte Grand en su reemplazo.

Ese respaldo tenía que incluir una venia de la oposición y el gobierno consideró que introducir la discusión por un miembro de la Corte podía sumar ruido innecesario, sobre todo porque se dio en paralelo con el áspero debate por el Presupuesto. Pero Conte Grand fue designado y hasta ahora no se avanzó en un reemplazante de Hitters. La explicación del retraso podría estar en la posibilidad de una nueva vacante.

“Creemos que puede llegar a haber una nueva vacante y si eso ocurre, lo mejor sería esperar para negociar todo junto, sobre todo en un año electoral”, explicó a DIB un funcionario que participa del diseño de la estrategia oficial. La idea es que con dos vacantes el Vidal podría proponer candidatos con perfiles complementarios o dejar uno de los nombres para negociar con la oposición.

Sin embargo, aún no está claro que la segunda vacante vaya a producirse: hace un tiempo, se habló de la posibilidad de que se jubile el ministro Carlos Soria, pero en el alto tribunal aseguraron a esta agencia que eso no es cierto. Incluso, recelan del Gobierno por las filtraciones, que hasta ponían una fecha para el movimiento: abril o mayo. En paralelo, en las últimas semanas comenzó a correr otra versión: que la segunda silla vacía sea la de Eduardo Pettigiani, un magistrado que no es bien visto en la Gobernación.

Como fuere, una vacante o dos, lo que sí está decidido que los pasos que dará al respecto el gobierno serán decididos por una mesa chica que para este tema integran Vidal, su jefe de Gabinete, Federico Salvai y su ministro de Justicia, Gustavo Ferrari. Podrían sumar a ellos Conte Grand y el ministro de Gobierno, Joaquín De La Torre. Habrá, claro, consulta con la Casa Rosada, pero solo a máximo nivel: de Vidal al presidente Mauricio Macri.
En ese contexto, justamente comenzó a sonar en los últimos días un nombre que hasta ahora no había circulado como posible elegido del Vidal para el máximo tribunal: Pablo Perrino, un abogado administrativista platense de amplia trayectoria en Tribunales y en la academia, que ha sido conjuez de la Corte y tiene, en esta carrera, un activo importante: llega respaldado por el Gobierno nacional.

El nombre de Perrino es el último en sumarse a una lista de candidatos que incluye a la senadora nacional bonaerense María Laura Leguizamón, que en los últimos años fue cristinista pero antes militó en el duhaldismo. Leguizamón fue quien le dio su primer trabajo en la política porteña a Salvai (y a su esposa, la ministra de Desarrollo Social nacional, Carolina Stanley) y dicen en el gobierno que esa es la base de una relación estrecha que sigue hasta ahora.

¿Incidirá en su suerte el hecho de que su esposo, Marcelo Figueras, sea el dueño de Laboratorios Richmond? Es que Figueras, como hombre de la industria farmacéutica, tendría una eventual postura contraria a la llegada de Farmacity a la provincia. Es una posibilidad que se discute desde hace tiempo pero que tiene otro cariz desde que su ex CEO, Mario Quintana, fue designado secretario de coordinación interministerial de la Jefatura de Gabinete nacional.

Un eventual problema más concreto con el perfil de Leguizamón son sus posiciones cercanas al aborto y la planificación familiar, algo que habría alarmado al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, un prelado ideológicamente cercano a dos oficialistas con posiciones afines a la Iglesia: Conte Grand y al Asesor General de Gobierno, Marcelo López Mesa, también mencionado para el cargo aunque, aseguran que con muy pocas chances.

Sin ese veto eventual, otro que podría ser impulsado es el primer ministro de Justicia de Vidal, Carlos Mahiques, ahora camarista nacional, designado en la comisión que debatirá la propuesta de reforma del Código Penal. Como Perrino, Mahiques tiene buenos pergaminos con profesional del derecho y se lo señala como el candidato de Vidal. Recibió, dicen que en dos ocasiones, señales claras de que podría ser elegido.

La lista incluye, con menos chances, al juez de Casación Penal (sala II) Fernando Luis “Pipo” Mancini, de buena reputación como magistrado y un perfil “bohemio” inusual en las alturas del Poder Judicial. También, se habla de Migue Berri, un abogado radical cercano a Federico Storani, que trabaja en el Consejo de la Magistratura y de juez federal en lo Criminal y Correccional de Morón Jorque Rodríguez. La lista, provisional, se completa con Carlos Andreucci, también conjuez y expresidente del Colegio de Abogados de La Plata.