Martes 8 de agosto de 2017, 23:09

Macri: Cristina “va a sacar menos del 20% de los votos a nivel nacional”

Entrevista:María Vizcay

De la Redacción de EL TIEMPO

 

“Soy el primero en desesperar de ansiedad para que esto vaya más rápido, pero cuesta cambiar la dirección de un país”. Quien lo dijo fue el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, en su paso ayer por Azul al brindar una nota a EL TIEMPO.  

Minutos antes de su participación en el acto de cierre de la campaña de Cambiemos en territorio bonaerense, el mandatario habló de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias del próximo domingo, de Cristina Fernández de Kirchner, del desempleo y de los números del INDEC, entre otros temas.

 

-A días de las PASO, las encuestas en la provincia ubican en segundo lugar a Cambiemos. Teniendo en cuenta que toda elección legislativa es un plebiscito de la gestión de quien está en el poder, ¿qué significaría para usted no ganarlas?

-Tengo una visión optimista que comparto con todo el equipo. Creo que nos va a ir bien, que una mayoría de argentinos va a ratificar el cambio que decidimos hace dos años. Un cambio basado en ver que hacia donde íbamos era a una crisis como la de 2001 o Venezuela, y que queríamos darnos la oportunidad de ser protagonistas de un momento distinto para Argentina. El domingo es una gran oportunidad de decirle al mundo y a nosotros mismos que creemos en lo que estamos haciendo. Sabemos que un país como el que soñamos no se construye en 18 meses. Ni Boca me llevó 18 meses. Tardé tres años para ganar. Costó mucho ponerlo en marcha, imagínense un país.

-Pero la posibilidad de perder está.

-Sí, siempre que hay elección la gente decide. Soy optimista. Y si no, seguiremos trabajando para octubre.

-Si se da ese panorama en la provincia, ¿sería un afianzamiento de Cristina Kirchner y un debilitamiento de su gestión?

-Yo diría que es la confirmación de que en la provincia de Buenos Aires tenemos que hacer más. Pero siento que en todos lados pasa lo mismo. La Argentina volvió al mundo, nos comprometimos a decir la verdad, a actuar con transparencia, a dialogar, a tratar de darle un fin a la impunidad. Volvimos a crecer. Ahora estamos creciendo y el año que viene vamos a crecer más. Estamos bajando la inflación y va a bajar más el año que viene. Pero soy el primero en saber que todo eso que hemos hecho mucha gente todavía no lo siente como realidad económica. Sé que ha sido un año muy duro. Pero claro, si estábamos al borde de estrellarnos. Uno no construye mágicamente una realidad distinta en meses. Acá hace falta compromiso, trabajo, dedicación, sentir que somos todos parte de lo que estamos haciendo. Mi desesperación, cada noche que me voy a dormir, es qué más pude hacer para que otro habitante de la Argentina tenga una mejor oportunidad. Soy el primero en desesperar de ansiedad para que esto vaya más rápido, pero cuesta cambiar la dirección de un país. Empezamos a tomar velocidad: arrancó el campo, después la industria automotriz, la energía, la construcción.

-Pero a la mayoría no le está llegando eso en lo cotidiano.

-Lo sé. Sé que hay una gran cantidad de gente a la que todavía no le llega, pero pido que entiendan que estamos en el camino correcto y que cada día a un argentino más le va a llegar esta oportunidad. Recién visité el frigorífico que estaba cerrado. Hoy hay 518 personas que trabajan. Y si sigue en este camino, me dijeron que va a haber 900. Esto es una rueda, no es magia. El frigorífico abrió porque volvimos al mundo, empezamos a abrir mercados, le dejamos exportar, sacamos los ROE (Registros de Operaciones de Exportación) que eran una traba de corrupción que no servía para nada. Estamos apoyando. Del frigorífico nos pidieron que ayudemos a ingresar a China con cortes chicos, que pavimentemos la calle para entrar a la fábrica que es de tierra, necesitan Internet, y la Cooperativa tiene que darles una línea de electricidad porque ayer se les cortó con la tormenta. Es un trabajo en equipo, pero empezamos y lleva tiempo.

-Tiene muchos frentes abiertos, ¿cuál es su principal preocupación?

-Que nadie vuelva a perder su sueño frente al miedo y caer en la resignación. Esa es mi principal preocupación. Durante años nos han impregnado de miedos para llevarnos a la resignación y, desde ese lugar, sostener en la supervivencia la pobreza. No quiero trabajar por la supervivencia de los pobres, quiero trabajar por la libertad de los pobres. Ellos no son pobres, están pobres. Hay que ayudarlos a salir de la pobreza con un trabajo, que la clase media pueda volver a proyectar en un trabajo el crecimiento de su familia. Porque en Azul puede haber más frigoríficos, más empresas que hagan cosas con tecnología. La cerámica crece porque crece la vivienda, y cada vez va a haber más porque el crédito hipotecario avanza como una topadora, porque también es parte de la Argentina de la credibilidad. Cuando hay credibilidad hay crédito.

-Pero las inversiones no llegaron.

-Llegaron, pero necesitamos muchísimas más después de tantos años aislados.

-Usted habla del miedo, del pasado, pero el domingo puede volver a ganar (interrumpe)…

-… la Argentina no es el Gran Buenos Aires, la Argentina es más grande. Hay un unitarismo del cual tenemos que desprendernos y yo trabajo para que sea una Argentina federal. En la Argentina, Cambiemos va a ganar por amplia mayoría. Acá hemos focalizado todo en una elección. Ella (por Cristina Kirchner, a quien nunca nombró durante la entrevista) va a perder en el 80 por ciento de todas las intendencias y en cuatro o cinco tiene una concentración de votos que la hace ser competitiva. Pero a nivel nacional va a sacar menos del 20 por ciento.

-¿Por qué cree que Cristina Fernández de Kichner es competitiva?

-En esos lugares lo es, porque ahí se trabajó con el clientelismo. La dependencia es muy grande y la gente se resigna a creer que eso es lo único que puede recibir. Yo les digo que les voy a dar cloacas, agua potable, pavimento, veredas, iluminación, capacitación, mejor educación pública y van a poder construir su vida. No van a depender del puntero que les consiga el subsidio tal o cual, más allá de que nosotros hemos tenido el presupuesto social más grande de la historia.

-Anteayer fue un día intenso en Capital con marchas pidiendo la Emergencia Alimentaria, San Cayetano (interrumpe para acotar)…

-… la San Cayetano politizada…

-¿Por qué lo dice así?

-Porque lamentablemente las organizaciones sociales mezclaron su reclamo, genuino o no, con una fiesta religiosa donde va gente a pedir o agradecer a San Cayetano por haber conseguido un trabajo. Me pareció que se juntaron dos cosas que no eran iguales.

-A propósito, el INDEC dio a conocer que 3,3 millones de argentinos tienen problemas de empleo; que de ellos más de 1,5 millones están desocupados y que un 1,7 millones de personas son subocupadas...

-Por suerte ahora tenemos un INDEC que dice la verdad y nos pone las cifras sobre la mesa.

-¿Cómo se revierte la problemática del empleo?

-Poner la verdad sobre la mesa trajo una destrucción del empleo. La curva se revirtió y hoy ya hemos generado más empleo de los que se habían destruido al principio. Argentina entró en un ciclo con más energía renovable, con más energía no convencional en Vaca Muerta, con más turismo, más aviones. Todo esto lleva a más empleo. Pero es un proceso, en un día no vamos a generar los 3 millones de empleos que no se generaron en 6 años. Todos los días estamos generando empleo nuevo.

-Lleva 18 meses de gestión. ¿Qué autocrítica hace?

-La hacemos todos los días. Por eso corregimos y trabajamos. Esto no pasa por un gobierno iluminado. No pasa ni por el Presidente ni por sus ministros. Pasa por el compromiso de una mayoría argentina de hacer las cosas un poco mejor cada día. Hay que recuperar la autoestima. Hay que hacer y hacer, y si uno se equivoca, corregir. Pero no hay que estar en la especulación, hay que hacer porque hay mucha gente en la desesperación que quiere que lleguemos más rápido.

-Anunciaron que la Autovía de la Ruta 3 va a estar terminada en 2019. ¿Lo ratifica?

-Sí, porque ya estamos repavimentando grandes tramos de la Ruta 3, tanto hacia Olavarría como hacia Cacharí, porque va a ser una de la doble mano de la autovía. Ahora esperamos adjudicar antes de abril un sistema nuevo de corredores, donde nos va a poner en autopista de Cañuelas hasta Azul y va a ser Ruta Segura hasta una localidad intermedia con Bahía Blanca, y ahí arranca nuevamente a ser autopista. Es un compromiso, como también lo es el hecho de que como la autopista va a tardar, vamos a hacer colectoras en estos 5 kilómetros. Me preocupa que los argentinos viajen seguros. Las rutas han estado en pésimas condiciones, abandonadas. La producción aumentó de 25 millones de toneladas a 137 y es imposible transportarla por las mismas rutas.

-¿Por qué eligió Azul para cerrar la campaña de Cambiemos en provincia?

-Porque me parece que el interior de la provincia de Buenos Aires es muy importante y con Azul, sin llegar a ser Tandil que es donde nací, tengo una corriente de afecto. Cuando era chico, mi familia tenía amigos acá y mi tío me traía. Después volví con Boca y más tarde como jefe de Gobierno.

-Llamó la atención porque no integramos una Sección Electoral que reporte muchos votos. 

-Pero los afectos cuentan. Para mí lo es todo. Lo que hago, lo hago por afecto y por amor a mi país.

-Cómo ve la provincia de Buenos Aires

-Con futuro porque ahora tiene una Gobernadora única. Salió de la mediocridad, de la connivencia con las mafias, de la especulación para ver si podían ser Presidentes o no y no defender a los bonaerenses. Es una mujer que conozco hace mucho. Me decían que estaba loco en ponerla como candidata. Yo les decía: “Van a ver cuando la descubran”. Ahora la descubrieron y la aman porque lo merece. Es alguien especial, única. Somos todos únicos, pero ella es única entre comillas.

-Se han puesto la campaña al hombro en la provincia en este último tramo.

-Somos un equipo. Trabajo con ella. Su gabinete se reúne con el mío y batallamos juntos contra el narcotráfico, contra todos los abusos mafiosos que hay. Por eso me extraña que Massa y el Frente Renovador no hayan aprobado la adhesión a la ley de ART, que necesita una modificación porque hay una mafia que ha hecho del juicio laboral una forma de estafar el sistema, destruye las PyMes y nos deja sin trabajo. Se desesperan porque nos vaya mal. La verdad que Argentina necesita que por un tiempo tiremos todos para el mismo lado y después competiremos para ver quién lo hace mejor. Estas actitudes especulativas, ventajistas, no son buenas.