Martes 14 de febrero de 2017, 06:17

El hombre que baleó a las adolescentes en Florencio Varela tendría un cómplice

 El hombre que mató a tiros a dos adolescentes e hirió a otras tantas en la localidad bonaerense de Florencio Varela habría contado con al menos un cómplice, según familiares de una de las victimas.

Así lo reveló este lunes la madre de Magalí, una de las dos jóvenes que fueron baleadas que sobrevivieron al brutal ataque, aunque permanecían en estado delicado.

La mujer, en diálogo con varios medios, dijo que su hija, que había recuperado la conciencia le dijo que el ataque fue perpetrado por “dos personas”, aunque sin brindar por el momento mayores detalles.

En tanto, en las últimas horas trascendió que los investigadores del caso buscaban a un segundo hombre como responsable del hecho, en el que se encuentra detenido el vigilador Luis Weiman, de 36 años.

“Me dijo que después me va a contar todo. Que me lo quiere contar a mí. Tiene mucho miedo. Cuando sepa algo voy a declarar”, expresó la madre de Magalí.

La menor de 16 años recibió dos disparos, uno de ellos en el pecho y otro en la cabeza, por lo que permanecía internada en el Hospital de Florencio Varela, donde también se encuentra en una situación otra chica de la misma llamada Némesis, baleada en la ocasión.

Por el brutal ataque, concretado el sábado último por la madrugada en inmediaciones del boliche Santa Diabla se encuentra detenido Weiman, quien había mantenido una relación amorosa con una de las víctimas fatales, Denis Juárez, de 17 años, mientras que la otra resultó ser Sabrina Barrientos, de 15.

La madre de Magalí señaló que en base a testimonios de allegados a sus hijas, no duda que Weiman sea el autor del ataque y que habría actuado por “despecho”.

“Hizo eso por despechado, porque quería volver con Denis, pero ella no quería. Él sabía todo los movimientos que hacían las nenas”, expresó en ese sentido, mientras negó que su hija lo haya señalado aún al vigilador como culpable.

También consideró que el hombre disparó sobre las cuatro chicas “para matarlas y que no queden testigos”.

En ese sentido, señaló que Weiman volvió a la escena del crimen haciéndose pasar por pariente de una de las víctimas:

“Volvió para cerciorarse de que estén muertas y en todo caso a rematarlas, pero no pudo porque estaba ya la policía”, añadió.

Por otro lado, momentos de tensión se vivieron este lunes frente a la fiscalía de Florencio Varela, donde tenía que prestar declaración el acusado del doble homicidio.

Un grupo de personas arrojaron piedras sobre la sede judicial y se produjeron incidentes hasta que la Policía dispersó a los manifestantes y se llevó algunos detenidos.

La abogada de dos de las víctimas, María Florencia Casamiquela, aclaró que “la familia no tiene nada que ver con estos actos de violencia”.