Domingo 12 de noviembre de 2017, 00:47

Estiman que hay unos 300 robos por hora en el transporte público

Los robos y hurtos contra usuarios de medios de transporte se producen a un ritmo de más de 300 hechos por hora en trenes, subtes y colectivos de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, según un informe elaborado por la Comisión Nacional de Familiares de Víctimas del Transporte Público.

El reporte precicsó que en el año 2014 se produjo un promedio de 180 delitos cada hora, en 2015 fueron 240 los casos ocurridos y en los últimos dos años esa cifra se elevó a más 300 episodios cada sesenta minutos.

Martín Lescano, titular de la organización de familiares de víctimas, afirmó que el trabajo estadístico que vienen realizando desde hace varios años involucra a "distintos delitos sufridos por los usuarios del transporte público en la zona metropolitana, conformada por la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano".

"Cabe destacar que observamos un recrudecimiento de los casos de violencia extrema en el marco de robos, muchos ejecutados con armas de fuego o blanca. El informe incluye ataques sexuales, hurtos y otros delitos que padecemos los usuarios del transporte de pasajeros", señaló Lescano en declaraciones a Diario Popular.

Esta semana, el joven Lucas Massone, de 27 años, denunció que fue despojado de sus pertenencias en una formación ferroviaria de la línea Belgrano Norte, en la misma estación de Don Torcuato donde fue atacada brutalmente la joven Brenda Bigiatti.

En este caso, la víctima padeció una tremenda golpiza y luego fue arrojada a las vías, salvando su vida de pura casualidad.

El episodio que tuvo como víctima a Massone ocurrió el jueves, y el joven contó en diversos reportajes, mientras se lo observaba con visibles heridas en su rostro, que fue atacado cuando regresaba de una entrevista laboral para un agencia de marketing ubicada en Puente Saavedra.
Aunque tiene moto, el muchacho relató que había decidido ir en tren.

Según denunció, lo asaltaron tres personas: "Me sacaron la gorra y los lentes. Intenté defenderme y me empujaron.
Empecé a rodar por el andén y la misma inercia del tren me chupó para abajo de las vías. De milagro no me pasó por encima".

En la misma secuencia, el joven intentó pararse, sin darse cuenta que había quedado a centímetros de la rueda del tren.

"Me volví caer. Se acercó un señor y me ayudó a salir. Otra señora se acercó y me dio una remera, y llamaron a la ambulancia", relató.

Lucas fue trasladado al Hospital de Pacheco, el mismo centro de salud en el que el viernes de la semana pasada atendieron a Brenda, quien luego fue derivada por la gravedad de sus heridas.