Miércoles 11 de enero de 2017, 06:45

Reclaman más fluidez sobre la colectora que va de Posadas a Garibaldi

El barrio Nuestra Señora de Fátima está comprendido por las calles Arias, Garibaldi, Avenida de Circunvalación y Levalle. Está ubicado a pocas cuadras del radio céntrico de la ciudad cuenta con todos los servicios: poseen pavimento, agua corriente, cloacas y, en casi todas las cuadras, gas natural.

Fabián Turchi es el presidente de la sociedad de fomento y, sobre la realidad del barrio, comenzó contando a La Vereda que “la situación nuestra en ese sentido es muy buena. Tenemos el barrio casi completo, en cuanto a asfalto y servicios, ahora lo que tenemos que hacer, es mantenerlo. Hay algunos paños de asfalto de hormigón que se han roto, se filtra el agua y se sigue abriendo. Sería importante en esos lugares hacer mantenimiento para no andar, de acá a unos años, sobre escombros de asfalto. También vale destacar que el alumbrado público está completo, sólo faltaría que se pudieran podar algunas plantas para que mejorar la luz por la noche. Hay árboles que están muy altos y eso se torna peligroso”.

 

Abrir calles. Luego, el fomentista explicó que “si hablamos de lo que nos falta, son algunas cuadras de gas natural, que ya estamos charlando con los vecinos por el tema de los costos. Por otro lado, necesitamos más fluidez para transitar sobre la colectora que va desde Posadas hasta Garibaldi, alguna otra salida, porque hay dos cuadras cortadas y hay que hacer un gran rodeo para poder circular. Por un lado, hay que esquivar el predio de la cancha de River, para poder salir por Posadas y tenemos Garibaldi, que es mano única de entrada, y el que viene por Borchex tiene que ir hasta Saavedra. No olvidemos que en el medio también hay un corralón, que cuenta con un tránsito importante”.

 

Seguir adelante. El barrio está en pleno crecimiento, hay clubes, escuelas y una gran cantidad de comercios. Al respecto, Turchi señaló que “ahora se está construyendo la sede de la Escuela Técnica N° 2, que dicen que se termina para mediados de año, y traerá un caudal importante de gente. La escuela estará en Frías y Discépolo, frente a donde está la planta depuradora de Obras Sanitarias”.

 

La plaza Marcilla. Luego de la remodelación, la plaza Marcilla se ha convertido, por las noches, en punto de encuentro de adolescentes. Esto no sería nada, si no fuera porque ha habido denuncias acerca de los gritos, la música alta, las motos con escape libre y las picadas de auto. Si bien, con el arribo de la nueva gestión se habían implementado algunos operativos que mantenían la cosa en calma, ahora los inconvenientes volvieron a salir a la luz. La plaza Marcilla se convirtió en un lugar caótico, impidiendo que los vecinos puedan descansar con tranquilidad por las noches.

El mes pasado, La Verdad había publicado una queja de un vecino que decía que “el problema continúa, a pesar de que la nueva gestión hizo algo. El problema renació, y potenciado, porque cada vez son más los chicos que acuden a la plaza a pasar la noche, es así. Van a tomar mate y a jugar al fútbol, que sería lo de menos. El problema pasa porque pasan los autos con la música a alto volumen y las motos con escape libre. No sé cuál es la onda de reunirse en esta plaza y sinceramente, no podemos dormir. Yo vivo frente a la plaza y es caótico”.

Sobre esta problemática, manifestó que “en este tema venimos trabajando desde el año pasado con la policía y el municipio. Se ha calmado bastante y el gran problema es la educación. Una gran mayoría de los chicos disfruta de la plaza, con el equipo de mate, gaseosas, charlando. Un grupo minoritario llega en auto con la música fuerte y luego se va. Esto no se puede controlar y es una infracción lo que está cometiendo. Este es un tema que nos preocupa. La policía presta servicio y trata de prevenir”.

 

Seguridad. Fabián Turchi dijo a La Vereda que “estamos igual que el resto de Junín. El delito está, la oportunidad hace al ladrón. Hay arrebatos al igual que en todas partes. Algo ha bajado, pero el barrio llama la atención y el delincuente sabe que hay gente que tiene otro nivel adquisitivo”.

Para culminar, aclaró que “nosotros no tenemos sede propia de la sociedad de fomento. La gestión anterior nos había donado un terreno dentro del predio de Obras Sanitarias. Ahora estamos esperando que el Intendente nos demarque el terreno para poder comenzar a construir. Esperemos que haya algún avance este año. Teniendo el lote ya nos plantamos diferente con los vecinos, que nos van a apoyar a construir. No puedo salir a pedir nada hasta que no tengamos un lugar en dónde plantar la sede. Ahora nos juntamos en las casas, donde podemos y así vamos”.