Viernes 12 de enero de 2018, 08:21

Productores ribereños perdieron aguadas, tanques, alambrados y molinos

Graciela Frene es productora agropecuaria y es una de las llamadas ribereñas, ya que su campo linda con las costas de la laguna. La falta de concreción de las obras prometidas en el Puente de Lincoln, que tiene que ver con la construcción de unas alcantarillas, hace que los productores se inquieten porque temen que el agua vuelva a arrasar con todo, tal como ocurrió el año pasado.

Los productores piden soluciones urgentes debido a que se encuentran con sus campos afectados por el agua, las instalaciones averiadas y en una situación económica desesperante. Desde el municipio, confirmaron que la obra está proyectada y presupuestada, pero no está adjudicada y no hay fondos para su ejecución.

 

Obra no realizada. En diálogo con La Verdad, Frene explicó que “teníamos muchas esperanzas por las obras que se iban a realizar en el Puente de Lincoln a mediados del año pasado. El diario La Verdad publica una nota donde autoridades municipales dicen que la obra no va a realizarse por falta de fondos. Los productores ribereños que tenemos campo aguas arriba de laguna de Gómez estamos con mucho temor a las próximas lluvias y que, en otoño, se agrave más la situación. En este momento, se echaron piedras en el puente de Lincoln para salvar el casco urbano y la cota se hizo más angosta. Entendemos que es muy importante y que la ciudad es prioridad sobre nuestra problemática, pero necesitamos que alguien nos escuche. Cuando lleguen las lluvias no sabemos cuál será la situación y eso nos desespera. Desde noviembre de 2016 al mismo mes de 2017 no pude ingresar al campo”.

“Las pérdidas son totales y nos quedamos sin aguadas, sin tanques, sin alambrados y sin molinos y la casa estuvo con 1.20 de agua. Los animales hubo que trasladarlos a otros campos alquilados y lo agrícola, además de haber perdido lo sembrado, no tiene una rápida recuperación. Hoy, tenemos que poner en condiciones todo para una próxima producción, no es sencillo ni rápido y los costos son altísimos. Nuestra gran preocupación es no saber cómo va a ser el manejo de las aguas porque están muy mal manejadas y, mientras tanto, seguimos cumpliendo con los impuestos. Seguimos pagando, la obra sigue sin realizarse y nuestras esperanzas se van desvaneciendo”, explicó claramente.

 

Buscar una salida. Respecto del futuro inmediato, “mi pedido es que cumplan con la promesa de las obras del puente de Lincoln. Al haber achicado la cota con las piedras que echaron para proteger la ciudad, en qué lugar quedamos los productores ribereños que seguimos inundados y con un futuro incierto. En el caso de nuevas lluvias, sabemos que las consecuencias serán peores. Nosotros no es la primera vez que pasamos por esto, ya hemos perdido todo en situaciones anteriores. Este año estamos desesperados porque no sabemos a quién dirigirnos y pueda escuchar nuestra voz”.