Lunes 17 de julio de 2017, 08:19

Casalino: “Cada cosa en la que incursiono me atrapa”

El escritor Néstor Casalino presentó su Antología, editado por Tres Lagunas, en las instalaciones del Sindicato Empleado de Comercio. En diálogo con La Verdad, el autor contó cómo fue la preparación de libro y también hizo un breve paseo por su obra. Acompañaron a Casalino el músico Enso Ramos, Soledad Vignolo de SADE, Tomás Martirén de la Asociación de Escritores Juninenses y Hernán Comisso, en la locución.

“El nuevo trabajo es una antología, la primera. Pensábamos hacer dos, pero por el momento no podrá ser. Esta cuenta con dos novelas cortas, una obra de teatro, poemas, cuentos y un ensayo. La idea surge de la necesidad de unir en un solo trabajo, abarcativo, retazos de toda la obra escrita, son casi doce libros más algunos casettes y CD. Un amigo me sugiere hacer una antología y así fue, incluso viene con una yapita porque hay algunas cositas que son inéditas. Me entusiasmó hacerlo y me puse a trabajar porque acá quedará registrado parte de lo que he hecho. A raíz de esto, estuve buscando y ordenando las cosas más viejas y me he encontrado con que hay escritos de los que no guardo los originales, sino fotocopias, porque me he quedado sin libros, y esta es una muy buena oportunidad. Cuando he podido viajar, he llevado libros de regalo y eso ha hecho que me fuera desprendiendo de los ejemplares y hoy no tenga ninguno o muy pocos”, comenzó diciendo.

Luego, relató que “lo bueno es que aquel que no conoce lo que he ido haciendo, acá tendrá la oportunidad de ver todo en un contexto. Para elegir lo que publiqué, estuve en un brete. Sabía lo que era fácil de descartar, lo que menos me gustaba. Pero se me complicó a la hora de seleccionar, aunque tuve bastante libertad sabiendo que vamos a hacer una segunda parte. Seleccioné entonces con mucha tranquilidad y unos amigos me ayudaron”.

 

El teatro y el cine. Algunos trabajos de Néstor Casalino fueron adaptados y llevados al lenguaje teatral.

“A fines de los 90 se puso en escena El aniversario de papá y luego, Alelí de las rosas. Estuvieron en Junín, pero también en otros lugares del país y del mundo. Esa experiencia fue muy linda y me dio mucha satisfacción. Cada cosa en la que incursiono me atrapa, soy un gran curioso y me aboco a full”, contó.

Sobre el cine, el autor manifestó que “fue una experiencia frustrante porque no pudimos completar el proyecto, aunque fue hermoso hacerlo. En el 93, se frustró hacer Estación Vacía, basada en un cuento mío, Después, comenzamos a trabajar con un rosarino que había hecho muchos documentales, aunque ninguna película. Guionamos una novela mía llamada El cordel de las ilusiones, de la cual se desprendió El creyente y Un pasado en brumas. Trabajamos mucho y llegamos a hacer la selección de actores y la locación. El casting lo hicimos en Junín, Pergamino y San Nicolás y comenzamos la grabación. Cuando todo estuvo encaminado el hombre fallece y el proyecto quedó truncado. Es así que luego, con gente de la Universidad de La Plata y el INCAA, retomamos el proyecto, con otro guión, pero no se pudo terminar por diversos motivos. Me dolió no haber podido concretar ninguno de los proyectos, me había metido mucho en un mundo muy apasionante. Con el tiempo lo digerí y hoy no es una asignatura pendiente, ya está”.