Jueves 7 de diciembre de 2017, 07:28

Acusados del mismo delito, un ex funcionario debió pasar por la cárcel mientras el otro no

¿Cuáles son los motivos por los cuales dos personas, acusadas de cometer un mismo delito, no tienen el mismo destino de cárcel?

Es la pregunta que surge del análisis de la situación procesal del ex gerente de la empresa Grupo Servicios Junín durante la administración meonista, Vicente Griselli, y el ex inspector general de la gestión Petrecca, Walter Ledesma, ambos acusados e investigados por el delito de “Peculado”.

En ambos casos, seguidos por el mismo fiscal Javier Ochoaizpuro, se solicitó su detención; pero desde el Juzgado de Garantías a cargo de la doctora Marisa Muñoz Saggese, el resultado fue diferente. Mientras denegó el pedido en el caso de Griselli en una rapidísima resolución, decidió que Ledesma fuera detenido y pasara una semana entre rejas.

Consultado el fiscal Ochoaizpuro sobre las diferencias que motivaron resoluciones diferentes, expresó: “Esa es una respuesta que debería dar el Juzgado de Garantías, el que resuelve estas situaciones”.

Y contra el pensamiento popular, lo que se juzga por ley no es la magnitud del delito en sí, sino la conducta. En términos sencillos: no es relevante si se robó una gallina o un millón de pesos.

 

Pedido de detención. “Como siempre vengo diciendo y plasmamos en cada causa que llevamos adelante, en cada delito que prevé la detención, desde nuestra Fiscalía la pedimos. Para seguir una línea de trabajo y también para tener un criterio cómo trabaja determinada Fiscalía”, explicó, aclarando que “nosotros no ordenamos la detención, sino que solamente la solicitamos”.

Además, el funcionario judicial remarcó que “los hechos de la misma calificación, pero resueltos de diferente manera con fundamentos desarrollados en cada una de las resoluciones del Juzgado. Por eso digo que es una pregunta que debe hacer a los que resolvieron, porque nosotros tenemos el criterio de pedir la detención para cada delito que la contemple”.

 

Las diferencias. En cuanto a los dos casos más sonados que se dieron en los últimos tiempos relacionados con la función pública, Ochoaizpuro detalló que “Griselli está acusado de peculado y malversación de caudales públicos, en concurso real, que podría tener una pena aún mayor por la sumatoria. Ledesma está por peculado, más allá que se sigue investigando para determinar si hubo alguna otra conducta ilícita que pudo llevarse adelante”.

“Acerca de la gravedad de los hechos ilícitos cometidos, en cuanto a daño, perjuicio o monto, el Código Penal no tabula por la importancia o extensión del daño, sino por la conducta. La magnitud del daño puede servir luego para individualizar la pena: si alguien robó 100 mil pesos le corresponden 3 años de prisión y si robó 10 mil pesos, tiene un año y medio. No es así exactamente, sino una manera de evaluar la extensión del daño causado”, ejemplificó.

“En lo que hace a los casos de Ledesma y Griselli, los delitos que se imputan son los mismos y particularmente he realizado los pedidos de detención para los dos”, aclaró.

El fiscal observó que “a veces, si bien la calificación es la misma, puede haber elementos en cada caso particular para merituar o no la procedencia de un pedido del fiscal”.

Además, Ochoaizpuro señaló que “mi Fiscalía tiene el criterio de solicitar las detenciones, excepto algún caso que haya alguna insignificancia o circunstancia que amerite no hacerlo. Es para transmitir seguridad jurídica, que los abogados de la matrícula lo van entendiendo y por eso piden la eximición de prisión antes que pidamos la detención, como sucedió en estos dos casos”.