Jueves 13 de abril de 2017, 19:16

Otro muerto, otro periodista detenido, nuevas protestas opositoras y más represión

Gruseny Canelón, de 32 años, falleció esta madrugada tras haber recibido un "tiro por perdigón a quemarropa" que le había provocado una "lesión de pulmón derecho, diafragma e hígado", informó el diputado opositor Alfonso Marquina.


Canelón fue herido de bala el martes, cuando "pasaron 80 motorizados (motociclistas) disparando de manera indiscriminada contra la gente" que protestaba contra el gobierno central y mataron a otras dos personas, informó ayer el gobernador de Lara, Henri Falcón.

 

Venezuela: Denuncian la muerte de otro manifestante



Antes de él murieron un joven de 19 años, el jueves pasado en Carrizal, en el estado Miranda; el lunes, otro muchacho de 20 en Valencia, capital de Carabobo, y una mujer de 87 en Caracas, y el martes, un hombre de 36 y un niño de 14 en Barquisimeto.

Excepto la mujer, que murió por insuficiencia cardíaca tras haber inhalado gas lacrimógeno, todos los demás fallecieron tras haber sufrido heridas de bala.

Por el caso de Miranda fue imputado un oficial de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y por el de Carabobo, dos oficiales de la Policía regional, informó el Ministerio Público en sendos comunicados de prensa.

Mientras tanto, las principales ciudades del país volvieron a ser escenario de manifestaciones de protesta contra el avance del Poder Judicial sobre el Legislativo y en reclamo de elecciones.

En Caracas hubo dos movilizaciones, una en el oeste y otra en el este de la ciudad, y en la última de ellas efectivos de la PNB y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) arrojaron balas de goma y gases lacrimógenos a manifestantes que bloquearon la autopista Francisco Fajardo.

En el vecino estado Vargas, policías locales dispersaron con bombas de gas lacrimógeno la concentración opositora frente al polideportivo de la ciudad, reportó el diario caraqueño El Nacional.

El presidente de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), Julio Borges, afirmó que el país sufre "una ruptura constitucional que solo con elecciones puede resolverse, con elecciones libres, donde se respete la Asamblea Nacional".

Venezuela vive un conflicto institucional desde enero de 2016, cuando asumieron los diputados electos un mes antes y el chavismo perdió, por primera vez desde su acceso al gobierno en 1999, el control de uno de los cinco poderes de la república.

Desde entonces, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) emitió más de 50 fallos en los que declaró inconstitucionales leyes y resoluciones sancionadas por la Asamblea, hasta que en septiembre pasado declaró nulos todos los actos del Legislativo.

Semanas atrás, el TSJ emitió sendos fallos mediante los cuales limitó la inmunidad constitucional de los diputados y se arrogó la facultad de legislar, y los anuló días después, luego de que fueran criticados hasta por funcionarios chavistas como la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz.

Borges reclamó también "una Venezuela sin inhabilitados, sin presos políticos, donde se pueda comer y vivir con tranquilidad y libertad".

El gobierno encarceló a varios de los principales líderes opositores -tales como Leopoldo López, Antonio Ledezma y Daniel Ceballos- e inhabilitó a otros, como Henrique Capriles.

Mantiene a más de un centenar de opositores presos, la mayoría de ellos sin proceso, a los que deben sumarse 212 personas privadas de libertad con motivo de las protestas de este mes, según datos de la ONG Foro Penal Venezolano.

Asimismo, Venezuela registra la inflación más alta del mundo y, desde que en 2003 instaló un rígido control cambiario, un desabastecimiento de alimentos, medicinas y artículos de limpieza que se agudizó en los últimos años.

"Estamos claros en algo: esto es una lucha de resistencia; la lucha es no violenta, sin armas, pero tampoco nos vamos a dejar matar", afirmó el primer vicepresidente de la Asamblea, Freddy Guevara, quien ratificó la convocatoria a la "madre de todas las marchas" de protesta opositora para el martes próximo.

En tanto, el Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa (SNTP) denunció en su cuenta de Twitter que el periodista José Rangel fue detenido en Cumaná, capital del estado Sucre, por efectivos de la GNB que lo recluyeron en el Destacamento 68 de la fuerza.